El consumo a velocidad de autopista empieza a dibujar una nueva referencia entre los eléctricos pequeños. La última clasificación elaborada por Auto Bild sitúa a tres modelos urbanos por debajo de los 17 kWh cada 100 kilómetros a 130 km/h, una barrera que hasta hace poco quedaba reservada a los coches eléctricos más eficientes del mercado.
Pero el dato importante no está sólo en la cifra, sino en la lectura que deja la comparativa: el tamaño, el peso y la eficiencia del conjunto pueden pesar más que una batería de gran capacidad. Renault Twingo E-Tech, Cupra Raval y Mini Aceman SE encabezan el ranking con planteamientos distintos, pero todos confirman que los coches eléctricos compactos empiezan a ganar terreno también fuera de la ciudad.

El nuevo listón baja de los 17 kWh a 130 km/h
El mejor resultado corresponde al Renault Twingo E-Tech, que registró 14,4 kWh/100 km en la medición a 130 km/h. Esa velocidad coincide además con su límite máximo electrónico, por lo que la prueba se realizó prácticamente en el punto más exigente de uso para este modelo. En recorridos urbanos, durante las primeras tomas de contacto, también se observaron consumos de un solo dígito.
La explicación está en un conjunto muy contenido. El Twingo eléctrico equipa una batería de hasta 27,5 kWh netos, con un paquete que pesa 212 kilos, y se apoya en una carrocería pequeña, neumáticos de baja resistencia a la rodadura y un peso total inferior a 1,3 toneladas. Su motor síncrono de imanes permanentes ofrece 36 kW de potencia continua, equivalentes a 48 CV, en un coche desarrollado principalmente para ciudad y trayectos cortos.
El Cupra Raval queda justo por detrás, aunque con una receta más orientada a un uso amplio. En el recorrido de consumo con ciudad, carretera y autopista marcó 13,7 kWh/100 km, ligeramente por debajo de su cifra WLTP. A 130 km/h constantes, el consumo subió hasta 15,2 kWh/100 km, suficiente para alcanzar 338 kilómetros de autonomía con su batería de 52 kWh.
El peso sigue siendo clave, aunque no lo explica todo
El Raval pesa 1.569 kilos, una cifra elevada para un utilitario, pero todavía razonable dentro del mercado eléctrico. Esa batería de mayor capacidad le permite ofrecer más margen en viajes largos que el Renault, aunque a costa de mover más masa. Su resultado muestra que la eficiencia no depende sólo de ser el coche más ligero, sino de equilibrar capacidad, consumo y tamaño.
El tercer puesto lo ocupa el Mini Aceman SE, que demuestra que un crossover pequeño también puede entrar en esta conversación. Con casi 1,8 toneladas, es el más pesado del trío y supera al Twingo en más de media tonelada, pero aun así cerró la prueba de autopista con 16,2 kWh/100 km a 130 km/h. En la ruta de consumo general, incluyendo pérdidas de carga, firmó 18,1 kWh/100 km.

La batería de 49,2 kWh del Aceman SE permite rondar los 300 kilómetros en un uso cotidiano y quedarse cerca de esa cifra en autopista a ritmo constante. Su presencia entre los tres primeros refuerza la idea de que la eficiencia no se consigue con un único factor, sino con una combinación de aerodinámica, gestión energética, neumáticos, peso y capacidad de batería.
Los eléctricos pequeños empiezan a cambiar la referencia
Auto Bild interpreta esta clasificación como un pequeño salto técnico dentro del mercado eléctrico. En 2025, moverse entre 17 y 18 kWh/100 km a 130 km/h ya se consideraba una referencia muy competitiva; ahora, tres modelos han conseguido bajar de esa marca en la misma medición.
La tendencia que deja la comparativa es clara: los mejores consumos ya no dependen únicamente de grandes desarrollos aerodinámicos o de baterías cada vez mayores. Los primeros puestos los ocupan coches que combinan tamaño contenido, menor masa y una configuración ajustada al uso real. En ese escenario, el peso vuelve a convertirse en uno de los factores decisivos para que un eléctrico gaste menos.