El mercado automovilístico vive instalado en un constante proceso de renovación y crisis. Las compañías se tienen que enfrentar a una demanda cambiante y a las no menos activas normativas que existen en todo el mundo. Nadie está a salvo, ni siquiera BYD. Los de Shenzhen han encontrado fuera de sus fronteras el impulso necesario para dar un giro a su compleja situación financiera y comercial. Tras enfrentarse a un periodo negativo de 8 meses, la multinacional asiática ha registrado un fuerte rebote en la cotización de sus acciones, impulsado de forma directa por un rendimiento comercial histórico en el extranjero.
Esta notable recuperación en bolsa llega como una respuesta directa a la publicación de sus últimos datos de matriculaciones globales. Europa y otros mercados occidentales se han consolidado como el verdadero motor de resistencia para la corporación, permitiéndole neutralizar la desaceleración del consumo en su país de origen y esquivar una inercia bajista que amenazaba con lastrar sus planes de expansión para el cierre del ejercicio. En Europa, por primera vez en 15 años, BYD ha superado a MG como la marca china más vendida.
Un récord histórico fuera de las fronteras chinas

La clave del cambio de tendencia radica en el volumen sin precedentes de sus exportaciones. Durante el pasado mes de junio, las ventas de la compañía en los mercados internacionales escalaron hasta alcanzar la cifra histórica de 175.349 unidades, lo que representa un espectacular crecimiento interanual del 94,73%. Este hito operativo fulmina los techos previos de la marca, que se habían estabilizado en torno a los 135.000 vehículos mensuales.
El peso de las exportaciones dentro del mix de negocio de la marca ha alcanzado una cuota inédita, llegando a representar el 42% del total de los vehículos comercializados por el fabricante. Este dato confirma una tendencia muy clara y ascendente, dado que en los meses de marzo y abril las operaciones en el extranjero ya se habían situado de forma consistente en el 40% y el 41,9% respectivamente, consolidando un cambio de equilibrio en su balanza comercial. Cada vez son más los barcos cargados que atracan en los puertos de Europa.
El contraste con un mercado doméstico saturado y a la baja

La excelente acogida de la gama en el exterior contrasta radicalmente con las dificultades mecánicas de su red comercial en China. A nivel local, el fabricante entregó 222.809 vehículos en junio, lo que supone una severa caída del 22,02% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta pérdida de volumen confirma que la época en la que la firma rozaba de manera regular el medio millón de entregas mensuales en su propio país queda ya lejana debido al fin de las subvenciones directas estatales.
A pesar de la debilidad del mercado doméstico, el balance global de turismos matriculados en junio se situó en las 403.472 unidades, un 5,46% más interanual. Dentro de este volumen, la compañía mantuvo un reparto de tecnologías muy equilibrado: se registraron 201.472 vehículos 100% eléctricos, lo que supone un ligero descenso interanual del 2,62%, y 195.820 unidades con sistemas híbridos enchufables, un 14,69% más que el año anterior. Se espera que durante los próximos meses aumenten las ventas de híbridos enchufables en Europa gracias a la reciente incorporación del BYD Dolphin G, el primer coche de BYD diseñado por y para el Viejo Continente.
Estabilidad y optimismo de cara a la segunda mitad del año
Con este cambio de rumbo en las matriculaciones, la multinacional estabiliza su acumulado anual en el periodo de enero a junio con más de 1,5 millones de unidades totales vendidas. Aunque esta cifra todavía arrastra una ligera caída con respecto al mismo tramo del año anterior, la tendencia positiva en el extranjero apunta a un cierre de año mucho más sólido de lo que se esperaba. Los inversores y analistas mantienen ahora una estimación media para el valor de la acción de 124,61 HKD a doce meses vista, una proyección optimista vinculada al avance de sus nuevos modelos de carga rápida y cuya evolución financiera dependerá de si BYD es capaz de mantener el tipo lejos de sus fronteras ante la avalancha de nuevos rivales.