Los coches eléctricos llevan ya suficiente tiempo entre nosotros como para que la oferta en el mercado de segunda sea bastante amplia. Cada vez hay más unidades entre las que elegir y la confianza de los compradores va en aumento, pero cada coche es un mundo y es difícil estar seguro de en qué condiciones va a estar. Para saberlo es necesario analizar cada uno de manera específica, pero ahora un estudio ha recopilado datos para dar un contexto general sobre cuáles son los problemas más comunes que presenta este tipo de vehículos.
El informe es obra de Warrantywise, una empresa especializada en garantías, que ha analizado los datos de solicitudes de reparación registradas en su cartera de automóviles, identificando las averías más habituales en condiciones reales de uso.

Las averías comunes no son específicas de los coches eléctricos
La batería es uno de los elementos que más preocupación genera en los usuarios, pero los datos revelan que las reparaciones relacionadas con ella son relativamente poco frecuentes. A pesar de ello, algunas de las averías más comunes en estos vehículos sí que presentan costes de reparación significativos, especialmente aquellas relacionadas con el cargador integrado del vehículo o determinados componentes de la suspensión.
Las cinco incidencias más habituales detectadas por Warrantywise corresponden, en primer lugar, a los sensores del sistema eléctrico, con un coste medio de reparación de aproximadamente 957 euros y un máximo registrado cercano a 3.866 euros. En segunda posición está el mecanismo de cierre centralizado, también perteneciente al sistema eléctrico, cuyo coste medio asciende a 1.063 euros, mientras que la reparación más cara alcanzó 4.799 euros.
La tercera plaza corresponde al cargador integrado, que es el único componente específico de los vehículos eléctricos presente entre las cinco averías más frecuentes. Su reparación supone un coste medio de 2.552 euros, aunque en algunos casos la factura llegó hasta los 12.362 euros. Esto demuestra que, aunque este tipo de incidencias no son habituales, pueden resultar especialmente costosas.
En cuarto lugar aparecen los brazos de suspensión, con un coste medio de 1.454 euros y un máximo de unos 4.872 euros. Completa el listado la batería auxiliar de 12 voltios, cuya reparación presenta un coste medio de 630 euros, alcanzando un máximo de unos 1.166 euros.
Respecto a la batería principal del vehículo eléctrico, Warrantywise señala que, aunque las incidencias son poco frecuentes, cuando se producen implican un coste medio de reparación de 7.607 euros, lo que explica que siga siendo uno de los principales motivos de preocupación para muchos compradores.
Las reparaciones son cada vez más caras
El análisis también refleja que el coste medio de las solicitudes de reparación de vehículos eléctricos aumentó un 10,7 % entre 2024 y 2025, una evolución atribuida, entre otros factores, a la inflación, al incremento del coste de los recambios y a la subida de las tarifas de mano de obra en los talleres. Aunque muchas reparaciones mantienen importes relativamente contenidos, la diferencia existente entre los costes medios y las reparaciones más caras deja claro cómo pueden encarecerse determinadas averías.
Antony Diggins, director general de Warrantywise, comenta: “Para muchos compradores de vehículos eléctricos usados, la batería sigue siendo la mayor preocupación percibida, pero nuestros datos de solicitudes de reparación muestran una realidad mucho más equilibrada. Las averías que vemos con mayor frecuencia están relacionadas con componentes habituales de cualquier vehículo usado, desde sensores y cierres centralizados hasta la suspensión y las baterías auxiliares, más que con la propia batería del vehículo eléctrico”.

