Renault está muy satisfecha con la primera respuesta que está recibiendo el nuevo Twingo E-Tech eléctrico, un modelo con el que la firma francesa busca recuperar espacio en el mercado europeo de los urbanos de cero emisiones. La marca ha planteado esta generación como una alternativa de acceso a la movilidad eléctrica, pero sin renunciar a parte del equipamiento que ya se ha normalizado en segmentos superiores.
De momento, Alemania se ha convertido en el mejor ejemplo de esa acogida. Renault ha registrado allí más de 5.300 pedidos desde la apertura de los pedidos en enero de 2026 y considera que el ritmo de reservas confirma el interés por un eléctrico pequeño, fabricado en Europa y con una tarifa de partida por debajo de los 20.000 euros. Mayo fue el mes más fuerte hasta ahora, con 1.700 unidades encargadas.

Alemania deja una primera señal para el Twingo eléctrico en Europa
El dato alemán no solo destaca por el volumen de pedidos, sino también por el perfil de la demanda. Más del 80% de las reservas procede de clientes particulares, un aspecto relevante para Renault en un modelo concebido principalmente para el uso urbano y no para flotas o empresas de car sharing.
También resulta significativa la configuración elegida por los compradores. Aunque el Twingo E-Tech eléctrico parte de 19.990 euros con el acabado Evolution, más de ocho de cada diez pedidos corresponden al nivel Techno, disponible desde 21.590 euros. Esta versión añade climatizador automático, el sistema OpenR link con Google Maps integrado y la función One Pedal.
La elección de colores sigue la misma línea. El verde Absolut y el amarillo Mango representan un 30% de los pedidos cada uno, mientras que el rojo Absolut alcanza el 20%. Entre las tres opciones concentran el 80% de las unidades reservadas, una distribución que encaja con la intención de Renault de mantener el carácter reconocible que siempre ha acompañado al Twingo.
Un modelo histórico adaptado a la nueva etapa eléctrica
El nuevo Twingo llega después de más de 4,1 millones de unidades vendidas de esta familia desde su estreno. Renault ha recuperado varios rasgos de las generaciones anteriores, aunque el planteamiento cambia por completo: esta vez no habrá versiones de combustión y el modelo se comercializa únicamente con propulsión eléctrica.

La mecánica combina un motor de 60 kW, equivalentes a 82 CV, con una batería LFP de litio-ferrofosfato. Renault homologa hasta 263 kilómetros de autonomía en ciclo WLTP, una cifra alineada con el uso previsto para el coche: ciudad, trayectos metropolitanos y desplazamientos cotidianos de corta distancia.
La producción se realiza en la planta de Novo Mesto, en Eslovenia. Con Alemania como primera referencia comercial, Renault interpreta que el Twingo E-Tech eléctrico puede convertirse en una de las piezas con las que reforzar su presencia en el segmento A europeo, donde el precio sigue siendo uno de los principales condicionantes para la adopción del coche eléctrico.