El Consumer Electronic Show 2024 o CES, que se celebra cada año en Las Vegas, es el escaparate perfecto para que los fabricantes muestren al mundo algunas de las tecnologías que veremos incorporadas en los coches de producción en serie que irán llegando al mercado en un futuro más o menos próximo.
El reconocimiento facial, que ya conocemos de los dispositivos móviles más avanzados, como es el caso de los iPhone que comercializa Apple, lleva evolucionando desde los últimos años a pasos agigantados. Eso quiere decir que muy pronto podríamos verlo funcionando a pleno rendimiento en algunos de los coches que tienen que llegar, muchos de ellos ya 100% eléctricos.
En el Xpeng P7 ya se vio una primera evolución de un sistema similar, que se centraba en compras en AliExpress, el acceso al vehículo, la utilización de las funciones de aparcamiento autónomo y la gestión de algunos de los servicios conectados disponibles. Algo similar pudimos ver en el Genesis V60, que también permitía decir adiós a la llave para el acceso al vehículo, gracias a las cámara integrada en el marco de la puerta.

Lo que ha presentado Continental en el CES 2024 va un paso más allá de lo que hemos visto hasta el momento, puesto que su sistema de reconocimiento facial habla de la posibilidad de arrancar el automóvil con esta tecnología. Eso permitiría poder olvidarse realmente de llevar un llave convencional o digital en el bolsillo, puesto que todas las funciones necesarias del vehículo se podrían completar con el protocolo de verificación, que está al nivel del que usan sectores como la banca.
El conocido proveedor de componentes, especialmente famoso por su desarrollo de neumáticos, ha hecho uso de las cámaras ocultas que ya presentó en la pasada edición del CES. El dispositivo de lectura facial se coloca detrás de la pantalla del sistema de info-entretenimiento, a través de la que puede ver la citada cámara. Eso quiere decir que estará en una zona a la que mira el conductor de forma reiterada y que no implica distracciones más allá de unos segundos, para consultar el navegador o hacer ajustes en el climatizador, por ejemplo.
Con este aporte, la tecnología asegura que el sistema se adapte al uso intuitivo y normal que realiza el conductor, con un nivel de reconocimiento de la cara que hace imposible acceder o hacer uso del vehículo utilizando una foto del propietario, pues es capaz de comprobar si lo que se está mostrando a la cámara es piel o no.
Además de arrancar o acceder al automóvil, también se ofrecen otras ventajas como la posibilidad de hacer pagos rápidos y sencillos -igual que harías desde un dispositivo móvil-, por ejemplo, para pagar una vez que se termine de recargar un coche eléctrico en un punto de la vía pública.
Otras configuraciones posibles serían hacer que el coche arranque en cuanta lea la cara del conductor autorizado o incluso permitir el acceso al vehículo de familiares o amigos verificados, bien para simplemente entrar al habitáculo o incluso también para que puedan hacer uso de todas o algunas de las funciones disponibles.