El mercado lleva años virando hacia los SUV, lo que ha hecho que muchos modelos de formatos tradicionales o bien desaparezcan o bien se conviertan en algún tipo de todocamino. La próxima generación del Opel Astra no corre el peligro de lo primero, según ha confirmado el CEO de la marca, Florian Huettl, pero es bastante probable que siga el segundo camino.
“Cuando analizamos cómo debería ser la próxima generación de un coche consolidado como el Astra, la evolución del segmento es una parte fundamental de nuestro trabajo”, ha explicado en una entrevista reciente.

El mercado evoluciona
Al final del día, las marcas se ven obligadas a seguir los derroteros que marca el mercado, y esta no es ninguna excepción: “El segmento de los compactos sigue disminuyendo. Observamos una gran tendencia hacia otros segmentos, sobre todo hacia los SUV. A veces, a medida que los coches más pequeños maduran y ofrecen mejores prestaciones, la gente opta por modelos más pequeños; y también, por ejemplo, a medida que la vida familiar evoluciona”.
Solo con eso, ya estaba más o menos claro lo que quería decir, pero por si había dudas, directamente lo verbalizó, apuntando que el nombre Astra “no significa necesariamente que sea un hatchback tradicional”.
Así, es posible que deje de ser un compacto y que adopte rasgos más de moda, como de los SUV o los crossovers, pero, en cualquiera de los casos Huettl dejó claro algo: se seguirá manteniendo la característica versión familiar o Sports Tourer que desde hace años está en la gama del modelo. “Lo que sí puedo asegurarles es que habrá una versión familiar, porque es lo que demanda nuestro mercado nacional y es la que ofreceremos”, explicaba.
Eléctrico, pero quizá también de combustión
Dejando a un lado su formato, también confirmó que la nueva generación “será sin duda un vehículo eléctrico de batería (BEV)”. El nuevo Astra estará desarrollado sobre la plataforma STLA One, lo que significa que podrá incorporar mecánicas de diversos tipos, algo a lo que la marca está abierta: “La STLA One no se limita solo a ser un BEV en sus capacidades, así que actualmente estamos analizando la calibración adecuada de la oferta de sistemas de propulsión”.
Se espera que el nuevo Astra no llegue al mercado hasta 2030, así que tiene sentido que el fabricante no se pille los dedos y mantenga las puertas abiertas: “El mercado es muy dinámico: el mercado de los vehículos eléctricos está experimentando un crecimiento espectacular este año, y prevemos una gran demanda en función de ciertas medidas de estímulo, pero también creemos que, dada la situación global actual, la gente parece valorar más la independencia que ofrecen las fuentes de energía fósiles”. Con el margen de tiempo que hay, cree que "no tenemos que hacerlo todavía [elegir sus motores]. Lo haremos a su debido tiempo”.
Dados todos esos cambios, desde Autocar le señalaron que, por lo que adelanta, la nueva generación bien podría ocupar el espacio del cancelado proyecto del Manta, cuyo prototipo original era un coupé, pero que más adelante, antes de ser abandonado, parecía que iba a adquirir el formato de un crossover.
Sin embargo, Huettl quiso dejar claro que no es así: “El nuevo Astra será un nuevo Astra. Ofrecerá los valores y las características que buscan nuestros clientes, lo que significa un alto nivel de practicidad, espacio de carga, comodidad para viajes largos y todo lo demás”. Para finalizar, sentenció que “no tiene absolutamente ninguna relación” con el programa Manta y que este ya “no forma parte de nuestro proceso de desarrollo actual”.

