El mundo del automóvil lleva años a vueltas con el concepto del coche solar. Hace no mucho apareció una nueva oleada con propuestas por parte de varios fabricantes, pero en 2026 prácticamente todas ellas han desaparecido. Solo hay una excepción, la empresa estadounidense Aptera Motors, que acaba de dar un nuevo paso para hacer realidad su automóvil: ha completado el primer vehículo salido de su línea de ensamblaje de validación.
Este avance es importante, ya que marca la transición de la compañía desde la fabricación artesanal de prototipos, que es lo que había hecho hasta ahora, hacia el proceso de producción en línea, algo necesario para conseguir los certificados legales pertinentes para ponerlo en circulación y comenzar con las primeras entregas a clientes.
Un paso clave antes de la llegada a la carretera
La nueva línea de ensamblaje de bajo volumen está compuesta por 14 estaciones dedicadas, donde un equipo de técnicos especializados monta los vehículos siguiendo un proceso estandarizado. Este sistema es un paso previo a la producción a gran escala, porque permite fabricar coches y verificar procesos antes de manejar volúmenes grandes de vehículos, para certificar que todo está como es debido.
Es por eso que los vehículos que salen de esta línea no están destinados todavía a la venta, sino que se asignan a programas específicos de pruebas, como validación térmica, rendimiento de frenos y ensayos destructivos. Es decir, son las últimas unidades de prueba para comprobar que todo marcha como tiene que ser y así poder avanzar hacia la certificación de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos) y, en última instancia, comenzar la comercialización del modelo.
Steve Fambro, co-CEO de la compañía, ha declarado: “La finalización del primer vehículo de nuestra línea de montaje de bajo volumen es un logro significativo para toda la empresa. Estos primeros vehículos se utilizarán para completar las pruebas clave y la optimización necesarias para vender nuestros primeros vehículos a los clientes”. Esta parte de proceso sirve para dar los retoques finales antes de la futura producción en serie, que ya cuenta con casi 50.000 reservas acumuladas que representan más de 2.000 millones de dólares en ingresos potenciales.
Un coche solar peculiar
Cuando fue presentado, mucha gente dudaba de que el Aptera fuera a llegar a buen puerto, porque es uno de los proyectos más singulares de la industria automotriz actual. Es un vehículo eléctrico de tres ruedas con una carrocería extremadamente aerodinámica, diseñada para maximizar la eficiencia energética y con forma de lágrima. Por si eso fuera poco cuenta con paneles solares en la carrocería, el capó y el techo, que, según la compañía, en condiciones óptimas pueden aportar hasta unos 60 kilómetros diarios de autonomía adicional.

El vehículo se ofrecerá con distintas configuraciones de batería, habiéndose confirmado por el momento solo una de acceso con 44 kWh de capacidad. Prometen autonomías aproximadas de 400, 640 e incluso hasta 1.600 kilómetros en su versión de mayor capacidad, cifras muy superiores a las de la mayoría de coches eléctricos convencionales, algo que consigue gracias a su combinación de peso ligero, forma tremendamente aerodinámica y al extra que aportan los propios paneles solares. En cuanto a prestaciones puras se adelanta una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos y una velocidad punta de 162 km/h.
En lo que respecta al precio, la marca expone esto en su página web: “El precio objetivo del Aptera oscila entre 28.000 y 55.000 dólares, con modelos previstos que tienen una autonomía de entre 250 y 1.000 millas. Esperamos comenzar la producción con el vehículo Launch Edition, con una autonomía de 400 millas, cuyo precio objetivo es de 40.000 dólares”.
