El CEO de Xpeng, He Xiaopeng, acaba de hacer una de las afirmaciones más ambiciosas de toda la industria del automóvil. En su ideario, cree que existe una “alta probabilidad” de que la conducción autónoma de nivel 4 llegue de forma relativamente masiva antes de 2028. Es decir, coches capaces de circular completamente solos en la mayoría de situaciones reales sin intervención humana constante lo que marcaría un ‘antes y un después’ en la conducción cotidiana de las ciudades.
Xpeng se ha convertido en uno de los fabricantes chinos más destacados en el desarrollo de inteligencia artificial, conducción autónoma y vehículos definidos por software. Mientras muchas marcas históricas siguen centradas en motores y plataformas, la empresa china considera que el futuro del automóvil dependerá cada vez más del software y de la capacidad del coche para operar de manera inteligente y autónoma.

El adiós a la conducción está ‘a la vuelta de la esquina’
Según Xiaopeng, la evolución de la inteligencia artificial y de los sistemas de percepción está avanzando a una velocidad muy superior a la prevista inicialmente. Xpeng cree que durante los próximos dos o tres años veremos un salto enorme en capacidades autónomas gracias al entrenamiento masivo de modelos de inteligencia artificial específicos para conducción. El objetivo final es alcanzar el llamado Nivel 4, donde el coche puede gestionar prácticamente toda la conducción sin supervisión humana continua en determinados entornos.
Si las fechas dadas por el CEO son reales y coincidentes, esto supondría que las personas podrían empezar a despedirse de la conducción cotidiana desde el mismo año 2028, fecha en la que el directivo cree que se empezarán a integrar los primeros sistemas con Nivel 4. Pero su punto de vista también avanza hasta la incorporación de un Nivel 5, el máximo posible en la industria, el cual cree que iniciará su escalada en el año 2030.
Como referencia, por muy avanzados que aparenten estar ciertos sistemas, actualmente la mayoría de marcas operan en niveles 2 o un 2 mejorado, donde el conductor sigue siendo completamente responsable del vehículo aunque existan ayudas avanzadas como mantenimiento de carril, frenado automático o conducción semiautónoma en autopista. El nivel 4 representa un cambio radical porque el coche asume casi la totalidad de la responsabilidad operativa en determinadas condiciones.

La tecnología China podría imponerse
La ventaja china en este terreno empieza además a preocupar seriamente a Europa y Estados Unidos. Empresas como Xpeng, Huawei, BYD o Xiaomi están acumulando cantidades gigantescas de datos reales gracias al enorme tamaño del mercado chino y a una regulación relativamente flexible para probar tecnologías autónomas. Esto les permite iterar y entrenar algoritmos muchísimo más rápido que muchos rivales occidentales.
He Xiaopeng también afirmó que la industria del automóvil está entrando en una nueva fase donde los vehículos dejarán de ser simples medios de transporte para convertirse en plataformas robóticas inteligentes. Xpeng considera que la inteligencia artificial acabará siendo el elemento central del coche moderno, por encima incluso de motores, diseño o prestaciones puramente mecánicas.
Las trabas burocráticas de un sistema de conducción autónoma pleno
El problema principal es que todavía existen enormes desafíos legales y regulatorios. Incluso si la tecnología alcanza realmente capacidades cercanas al Nivel 4 en 2028, muchos países necesitarán adaptar leyes, seguros y normativas para permitir una circulación masiva de coches autónomos sin supervisión humana constante. La responsabilidad en accidentes sigue siendo uno de los puntos más delicados de toda esta revolución tecnológica.

También persisten importantes dudas técnicas. Las condiciones meteorológicas extremas, situaciones imprevisibles o entornos urbanos caóticos siguen siendo especialmente difíciles para muchos sistemas autónomos actuales. Aun así, el ritmo de mejora está siendo muchísimo más rápido de lo que muchos expertos esperaban hace apenas cinco años.