Invierten 61.000.000€ en una batería hecha de hierro, agua y aire para tener 100 horas seguidas de electricidad en Europa

Una empresa neerlandesa quiere revolucionar el almacenamiento de energía renovable con una batería de hierro, agua y aire capaz de suministrar electricidad durante hasta 100 horas seguidas.

Ore Energy promete un paso adelante para el almacenamiento energético en Europa.
Ore Energy promete un paso adelante para el almacenamiento energético en Europa.
14/08/2026 07:00
Actualizado a 14/08/2026 07:00
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Mientras buena parte de la industria sigue centrando sus esfuerzos en desarrollar baterías de litio cada vez más eficientes para coches eléctricos, en Europa hay otra tecnología que empieza a ganar protagonismo. No busca ofrecer más autonomía a un automóvil, sino resolver uno de los grandes retos de la transición energética: almacenar durante varios días la electricidad procedente del sol y del viento para utilizarla cuando realmente sea necesaria.

La protagonista es Ore Energy, una empresa con sede en los Países Bajos que acaba de cerrar el mayor acuerdo firmado hasta la fecha en Europa continental para desplegar baterías de hierro-aire. Tal y como recogen desde un comunicado oficial reciente, la compañía suministrará 1 GWh de capacidad de almacenamiento a la comercializadora neerlandesa Budget Thuis, un proyecto que arrancará con una primera fase de 400 MWh prevista para entrar en funcionamiento en 2028.

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Las baterías de Ore Energy cuentan con química basada en hierro, agua y aire.

Una batería que almacena energía durante más de cuatro días

A diferencia de las baterías de iones de litio, la tecnología desarrollada por Ore Energy está pensada para ofrecer energía de forma continua durante hasta 100 horas, es decir, algo más de cuatro días. Su objetivo no es alimentar vehículos eléctricos ni proporcionar grandes potencias instantáneas, sino cubrir los periodos en los que la producción de energía eólica o solar cae de forma prolongada.

El funcionamiento se basa en materiales muy abundantes y económicos: hierro, agua y aire. Durante la descarga, el hierro se oxida de forma controlada (un proceso similar al de la formación de óxido) para generar electricidad. Cuando la batería vuelve a cargarse, una corriente eléctrica invierte esa reacción química y devuelve el hierro a su estado original, permitiendo reutilizar el sistema una y otra vez.

Según explica Ore Energy, esta tecnología está especialmente pensada para instalaciones de gran tamaño conectadas a la red eléctrica. Sus baterías se alojan en contenedores modulares de 12 metros que pueden combinarse para alcanzar la capacidad necesaria en cada proyecto, facilitando su escalabilidad para compañías eléctricas y operadores de redes.

El objetivo es aprovechar mejor la energía renovable

La compañía defiende que Europa desperdicia actualmente grandes cantidades de electricidad renovable porque la producción del viento y del sol no siempre coincide con los momentos de mayor demanda. Disponer de sistemas capaces de almacenar energía durante varios días permitiría reducir esa pérdida y disminuir la dependencia de las centrales alimentadas por combustibles fósiles.

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El CEO de Ore Energy espera que sus módulos comiencen a expandirse por Europa muy pronto.

El cofundador y CEO de Ore Energy, Aytaç Yilmaz, concreta así su visión: “Las redes eléctricas europeas ya están desperdiciando energía limpia a gran escala, mientras seguimos dependiendo de los combustibles fósiles para cubrir esos periodos en los que falta generación renovable. Las baterías de corta duración desplazan la energía solar unas pocas horas, pero las redes europeas, con una elevada presencia de energía eólica, necesitan almacenamiento durante días, no durante horas”.

Por su parte, Annemarie Buitelaar, directora ejecutiva de Budget Thuis, explica que el acuerdo permitirá reducir la exposición a la volatilidad de los combustibles fósiles. “Para nosotros, se trata de reducir la dependencia de unos precios muy variables y ofrecer a nuestros clientes una electricidad más limpia y predecible. Ore Energy ha demostrado que su tecnología funciona y tiene la capacidad para desplegarla”.

Un paso más cerca de cumplir con este proyecto

El proyecto también supone un paso importante para la propia Ore Energy. Antes de este contrato, la empresa ya había completado el primer proyecto europeo de almacenamiento de larga duración con baterías de hierro-aire conectado a la red junto a EDF en Francia, además de otra instalación piloto en Delft (Países Bajos). Ambas sirvieron para validar la tecnología en condiciones reales antes de afrontar un despliegue comercial de mucha mayor envergadura.

Aunque estas baterías no están llamadas a sustituir a las de litio, sí pueden convertirse en un complemento fundamental para el sistema eléctrico europeo. Su menor densidad energética y eficiencia hacen que no sean adecuadas para coches eléctricos, pero el reducido coste de sus materiales, la ausencia de minerales críticos y su capacidad para almacenar energía durante más de cuatro días las convierten en una solución especialmente atractiva para respaldar una red cada vez más dependiente de las energías renovables.