La industria china de baterías para vehículos eléctricos empieza a trasladar al mercado el fuerte encarecimiento de las materias primas. Varios proveedores clave han anunciado en las últimas semanas subidas de precios que alcanzan hasta el 15%, impulsadas por el aumento de los costes upstream y por una demanda global en expansión vinculada a la transición energética.
Estas decisiones anticipan un posible incremento en el precio final de los vehículos eléctricos a partir de 2026, en un contexto en el que los fabricantes de automóviles dependen cada vez más de asegurar el suministro de baterías para mantener sus planes de producción.
Subidas confirmadas en materiales clave

Hunan Yuneng New Energy, uno de los principales proveedores chinos de materiales catódicos para baterías de ion-litio y suministrador de grupos como CATL y BYD, ha comunicado que a partir del 1 de enero de 2026 incrementará en 3.000 yuanes por tonelada (unos 362 euros) la tarifa de procesamiento de toda su gama de productos de fosfato de hierro y litio (LFP), sin incluir impuestos. La compañía ha advertido además de que, si se producen nuevas fluctuaciones relevantes en los precios de las materias primas, las tarifas podrían volver a renegociarse.
En paralelo, Dejia Energy ha anunciado un aumento inmediato del 15% en el precio de venta de sus productos de baterías a partir del 16 de diciembre de 2025, atribuyendo la decisión al fuerte encarecimiento de los insumos básicos utilizados en la fabricación.
Explosión de precios en materias primas
El detonante de estas subidas está en la evolución de componentes esenciales para las baterías. El hexafluorofosfato de litio, utilizado como sal conductora en los electrolitos líquidos de las baterías de ion-litio, ha pasado de 55.000 yuanes (6.640 euros) por tonelada a 120.000 yuanes (14.500 euros) en apenas dos meses, un aumento superior al 118%.

Más acusado aún ha sido el encarecimiento del óxido de litio y cobalto, cuyo precio se ha disparado desde los 140.000 yuanes (16.900 euros) por tonelada a comienzos de año hasta los 350.000 yuanes (42.260 euros) en noviembre, lo que supone un incremento de más del 150%.
El carbonato de litio de grado batería, por su parte, ya supera los 94.000 yuanes (11.350 euros) por tonelada tras registrar en noviembre una subida mensual superior al 16%. Según estimaciones del sector, cada aumento de 10.000 yuanes (1.207 euros) por tonelada en el precio del carbonato de litio eleva el coste del material catódico LFP entre 2.300 y 2.500 yuanes (277 y 300 euros) por tonelada.
Impacto directo en fabricantes de vehículos
Actualmente, las baterías de fosfato de hierro y litio representan el 81,5% de la capacidad instalada en el mercado chino de baterías de tracción, lo que amplifica el impacto de estas subidas de precios. La combinación de una oferta ajustada y una demanda creciente ha llevado a algunos fabricantes de automóviles a asegurar contratos prioritarios con los principales productores de baterías para evitar cuellos de botella en su producción.
La presión es tal que He Xiaopeng, presidente de Xpeng Motors, llegó a afirmar públicamente que había “tomado algo con todos los jefes de las empresas de baterías” para garantizar el suministro.
Este nuevo escenario de costes añade incertidumbre a la evolución del mercado del vehículo eléctrico en 2026. Aunque China sigue liderando la producción mundial de baterías, el encarecimiento de las materias primas amenaza con ralentizar la reducción de precios que ha impulsado la adopción del coche eléctrico en los últimos años, con posibles repercusiones también para los mercados europeos y globales.