"No necesitamos fabricar el hardware nosotros mismos" asegura Mark Möller, CTO de Volkswagen,para explicar el cambio de estrategia de la compañía

La marca pone fin a sus estaciones de cara rápida Flexpole, de cuya producción se hará cargo a partir de ahora ZhongDe Energy.

Volkswagen elli
Volkswagen mantendrá su división Elli.
07/07/2026 07:30
Actualizado a 07/07/2026 07:30
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El Grupo Volkswagen ha decidido poner fin a la producción de sus estaciones de recarga rápida Flexpole, un proyecto que hace apenas unos años representaba una de las grandes apuestas de la compañía para acelerar el despliegue de infraestructuras de carga para vehículos eléctricos. La decisión supone un cambio de estrategia en el negocio energético del fabricante alemán, que dejará de ensamblar estos cargadores a finales de 2026, aunque continuará ofreciendo servicios relacionados con la recarga a través de su filial Elli.

Las estaciones Flexpole se presentaron como una solución especialmente pensada para resolver uno de los principales obstáculos a la expansión de la infraestructura de recarga: la necesidad de realizar costosas obras de conexión a la red eléctrica. Su principal característica consiste en incorporar una batería de almacenamiento integrada que actúa como un sistema intermedio entre la red y el vehículo eléctrico. Gracias a este diseño, el cargador puede suministrar potencias elevadas incluso en ubicaciones donde la capacidad de la red es limitada, evitando la instalación de nuevos transformadores o importantes trabajos de ingeniería.

Elli Cargador Volkswagen
El fabricante va a centrarse en sus cargadores domésticos.

Cese antes del final de 2026

Este concepto permitía reducir considerablemente los tiempos de instalación y abrir la puerta a instalar puntos de carga rápida en lugares donde, hasta ahora, el despliegue resultaba demasiado complejo o costoso, como aparcamientos de supermercados, estaciones de servicio, centros urbanos o áreas comerciales. Sin embargo, el proyecto no habría alcanzado la escala prevista.

La producción de las estaciones Flexpole se realiza actualmente en la planta de Hannover, donde Volkswagen se encarga únicamente del ensamblaje final. Buena parte de los componentes principales, incluida la batería y otros elementos esenciales del sistema, ya proceden de proveedores externos, mientras que el fabricante alemán incorpora determinados componentes necesarios para cumplir la normativa alemana de homologación y los cables de carga con conector CCS.

Según ha confirmado la compañía, esta actividad concluirá antes de finalizar 2026, pero el cese de la producción no implicará despidos en la planta de Hannover. Los trabajadores que actualmente participan en el ensamblaje de las estaciones de carga serán reasignados a las líneas de producción de sistemas de baterías situadas en las mismas instalaciones.

Volkswagen mantendrá Elli

Es más, la desaparición de Flexpole no significa que Volkswagen abandone el negocio de la recarga. A través de Elli, su filial especializada en energía y movilidad, el fabricante seguirá desarrollando una amplia oferta que incluye servicios de recarga doméstica, acceso a redes públicas de carga, gestión inteligente de la energía y nuevas funciones como la integración de los vehículos eléctricos en la red mediante tecnología Vehicle-to-Grid (V2G).

Mark Möller, CTO de la compañía, ha explicado a Electrive: “El mercado está evolucionando: de la carga básica a la carga inteligente. Queremos aprovechar esta oportunidad y centrarnos aún más en la interfaz con el mercado energético. Ahí es donde concentraremos nuestros esfuerzos. En consecuencia, en esta nueva fase del mercado, ya no necesitamos necesariamente fabricar el hardware nosotros mismos. Por ello, hemos decidido finalizar el montaje final del Flexpole en Hannover para finales de 2026”.

En consecuencia, va a ser ZhongDe Energy quien continúe con la fabricación de estaciones de carga con batería integrada en una instalación de 2.000 metros cuadrados situada en Dreieich, cerca de Fráncfort. El concepto de producción se mantendrá sin cambios, con la mayor parte de los componentes procedentes de China, mientras que el ensamblaje final seguirá realizándose en Alemania.