En un mercado donde la autonomía y la potencia suelen acaparar toda la atención, BYD ha decidido destacar por un aspecto mucho menos habitual: el confort de marcha. Su nuevo SUV eléctrico de gran tamaño, el Great Tang, acaba de convertirse en uno de los primeros vehículos en recibir una certificación específica que acredita su capacidad para reducir el mareo de los ocupantes durante los desplazamientos. Este reconocimiento pone el foco en una de las molestias más frecuentes entre los pasajeros, especialmente en los coches eléctricos.
La certificación ha sido concedida por el China Automotive Technology and Research Center (CATARC), uno de los organismos de evaluación en el país asiático. Según explicó Lu Tian, director general de la gama Dynasty de BYD, el SUV ha superado las pruebas de confort y comportamiento dinámico gracias a un conjunto de tecnologías diseñadas para minimizar los movimientos bruscos de la carrocería y ofrecer una conducción mucho más suave.

El mejor coche eléctrico para evitar mareos
Uno de los elementos clave del Great Tang es un nuevo modo anti-mareo desarrollado por BYD. Este sistema modifica automáticamente distintos parámetros del vehículo para hacer más agradables los desplazamientos, especialmente para quienes son más sensibles a los cambios de aceleración, frenadas o balanceos.
El sistema actúa conjuntamente con la suspensión inteligente DiSus, ajustando la respuesta de la amortiguación, suavizando las aceleraciones y haciendo más progresivos los giros. El objetivo es reducir los movimientos que suelen provocar sensación de mareo, un fenómeno que algunos estudios apuntan que puede ser más frecuente en los vehículos eléctricos debido a la elevada capacidad de aceleración instantánea y a la ausencia de vibraciones del motor térmico.
BYD considera que este tipo de tecnologías serán cada vez más importantes a medida que los coches incorporen suspensiones activas, sistemas de conducción asistida y niveles de automatización más avanzados, donde el confort de los pasajeros cobrará aún más protagonismo.

Un SUV que no sólo destaca por esta particularidad
El Great Tang no solo pretende convertirse en un referente por su comodidad. Se trata del SUV más grande desarrollado hasta ahora por BYD dentro de la familia Dynasty, con una longitud superior a los 5,2 metros y un enfoque claramente premium. El modelo incorpora una arquitectura eléctrica de 1.000 voltios, suspensión neumática de doble cámara, un habitáculo para 6 pasajeros en una configuración 2+2+2 y numerosos elementos de lujo, como un frigorífico integrado y grandes pantallas digitales.
En su versión más capaz equipa una batería Blade 2.0 de 130,15 kWh, homologando hasta 950 kilómetros de autonomía, según el ciclo CLTC. Además, gracias a la tecnología de carga ultrarrápida de BYD, puede recuperar del 10 al 70 % de la batería en apenas cinco minutos en condiciones ideales, una cifra que lo sitúa entre los eléctricos con mayor velocidad de recarga anunciada hasta la fecha.
El interés que ha despertado el modelo también ha sido notable. Desde la apertura de las reservas durante el Salón del Automóvil de Pekín, BYD asegura haber recibido más de 150.000 pedidos, convirtiéndose en el lanzamiento con mayor número de reservas de toda su historia.

Un certificado que podría expandirse a otros coches de BYD
Con esta certificación, BYD quiere posicionarse como uno de los fabricantes más avanzados en ese terreno. Si el sistema demuestra en el uso diario la eficacia que reflejan las pruebas realizadas por el organismo chino, es probable que otras marcas comiencen a desarrollar tecnologías similares. Al fin y al cabo, reducir el mareo de los pasajeros puede convertirse en un argumento comercial casi tan importante como ofrecer más autonomía o una carga más rápida, especialmente en los grandes SUV familiares destinados a recorrer largas distancias.