Que los camiones eléctricos son una realidad ya no es noticia. Si China ya prepara 100.000 de estos camiones para 2030 o incluso ya funcionan en un trabajo tan duro como la minería pesada, ahora el camión a baterías más avanzado del mundo, el Tesla Semi con hasta 805 km de autonomía -y más- ha marcado un nuevo hito.
Lo ha marcado Amazon. O mejor dicho, la empresa de logística sueca Einride, que tiene como principal cliente al gigante del comercio electrónico y que ha cerrado con Tesla la compra de 500 camiones: el mayor pedido de la historia del camión eléctrico más famoso del mundo. Un pedido que podría costarle hasta 125.000.000 euros.

Un pedido de 125.000.000 millones que supone un antes y un después en la historia
Si Amazon ya estaba plenamente comprometido con la movilidad eléctrica, no en vano es el sorprendente mayor cliente de un socio clave de Volkswagen, ahora su propietario Jeff Bezos tendrá que ‘pasar por el aro’ de Elon Musk, el CEO de Tesla. Y si dos de los hombres más ricos del mundo han sido rivales en varias ocasiones, ahora Amazon ha hecho historia en el transporte mundial.
Las razones de este acuerdo ya las ha desglosado Dan Priestley, director de la división Semi de Tesla: “Los camiones eléctricos pesados ofrecen menores costes por milla gracias al ahorro de combustible, la reducción del mantenimiento y una mayor disponibilidad en comparación con los camiones diésel".
Y no le falta razón. Aunque el acuerdo entre la compañía de transporte que trabaja para Amazon y Tesla no define qué versiones de los 500 Tesla Semi se han adquirido -por cierto, Einride ya contaba con otros 250 camiones eléctricos-, hay que recordar que el coloso eléctrico de Tesla se ofrece en su versión Standard con 523 km o 325 millas de autonomía y en la variante Long Range 500 millas o 805 km.

Tal y como explican desde Electrek y dados los precios del Tesla Semi Standard y Long Range -aproximadamente 260.000 y 290.000 dólares-, el precio final del acuerdo entre el transportista de Amazon y Tesla puede alcanzar entre los 130 y 145 millones de dólares; esta última cifra, el equivalente a algo más de los citados 125.000.000 euros.

Einride se suma así a la lista de ilustres clientes del Tesla Semi, en la que destacan Pepsi -que colaboró en sus pruebas- y la compañía WattEV, especializada en el transporte eléctrico y en su infraestructura de recarga y que hasta hoy, ostentaba el mayor pedido de la historia de Tesla Semi.
Este pedido de 500 camiones le viene de perlas a Tesla, toda vez que afronta su mayor fracaso comercial y que la planta donde se fabrica el Tesla Semi, situada junto a la gigafactoria de la marca en Nevada, se diseñó para fabricar hasta 50.000 unidades al año. Una cifra que, por ahora, alcanza entre 5.000 y 15.000 unidades al año, pero que debería incrementarse en un futuro inmediato.

