Tesla acaba de recibir uno de los impulsos más importantes para convertir el Semi en algo más que una promesa largamente aplazada. WattEV, compañía estadounidense especializada en transporte eléctrico de mercancías e infraestructura de recarga, ha anunciado el despliegue de 370 Tesla Semi, una operación que se presenta como el mayor despliegue único de camiones eléctricos en California.
El anuncio se produjo en la ACT Expo de Las Vegas y llega en un momento clave para Tesla. Apenas unos días antes, la compañía había comunicado que el primer Tesla Semi había salido de su línea de producción de alto volumen en Nevada, un paso relevante para un modelo que fue presentado originalmente en 2017 y que ha sufrido años de retrasos antes de llegar a una fabricación realmente escalable.

El Tesla Semi empieza a pasar de promesa a realidad
El pedido de WattEV contempla la entrega de las primeras 50 unidades en 2026, mientras que la flota completa debería estar operativa antes de que termine 2027. La operación ha sido valorada por medios especializados en torno a los 100 millones de dólares, unos 85 millones de euros, una cifra que ayuda a dimensionar el alcance del proyecto y que convierte este despliegue en una de las mayores apuestas conocidas por el camión eléctrico de Tesla.
Más de 300 de esos Tesla Semi se utilizarán dentro de un programa conjunto con el Puerto de Oakland. El objetivo es electrificar operaciones de acarreo portuario y rutas regionales de mercancías, dos ámbitos donde el camión eléctrico tiene especial sentido por sus recorridos repetitivos, sus bases operativas conocidas y la posibilidad de planificar la recarga con mayor precisión que en el transporte de larga distancia convencional.
WattEV no se limita a comprar camiones. Su estrategia pasa por combinar flota eléctrica, infraestructura de recarga de alta potencia y servicios de leasing o camión como servicio para operadores que quieren electrificar su actividad sin asumir por completo el riesgo de inversión inicial. Esa es una de las claves del anuncio, porque el gran obstáculo del camión eléctrico no está solo en el vehículo, sino en todo lo que necesita alrededor para funcionar de forma rentable.

La empresa abrirá estaciones de recarga para camiones en el Puerto de Oakland y en Fresno coincidiendo con la llegada de las primeras unidades. Estos centros estarán equipados con cargadores Megawatt Charging System de Tesla, capaces de proporcionar hasta 300 millas, unos 480 kilómetros, de autonomía al Semi en aproximadamente 30 minutos, según WattEV. También está prevista la apertura de nuevos depósitos en Stockton este año y el inicio de obras en Sacramento en 2026.
El proyecto se apoyará además en la red que WattEV ya tiene en el sur de California. La compañía asegura que cuenta con seis depósitos operativos en zonas como el Puerto de Long Beach, San Bernardino, Gardena, Bakersfield, Vernon y Oxnard. A ellos quiere sumar otros 15 emplazamientos en desarrollo activo, con la ambición de crear corredores eléctricos de mercancías que conecten el norte y el centro de California y, más adelante, escalar el modelo a nivel nacional.
Salim Youssefzadeh, CEO de WattEV, explicó que la elección del Tesla Semi llegó después de una solicitud pública de propuestas. “Seleccionamos el Tesla Semi en base a coste, rendimiento y disponibilidad”, afirmó el directivo durante el evento de Las Vegas. La frase es importante porque sitúa al camión de Tesla no solo como una opción tecnológica llamativa, sino como una alternativa que una empresa de transporte ha elegido tras comparar propuestas.
El Tesla Semi se enfrenta a la prueba más exigente
El argumento económico pesa tanto como el ambiental. WattEV defiende que la combinación de camiones eléctricos y menores costes energéticos puede cambiar la estructura de costes del transporte pesado durante esta década. La compañía asegura que el precio del diésel seguirá siendo un factor decisivo para las decisiones de compra de las flotas y que sus soluciones eléctricas permiten mover mercancías con mejores números que el diésel en determinados usos.

Tesla, por su parte, presenta el Semi con una autonomía estimada de hasta 500 millas, unos 805 kilómetros, en la versión Long Range. La propia compañía habla de un consumo de 1,7 kWh por milla y de una capacidad de carga de hasta 1,2 MW. En su ficha técnica también aparecen una versión Standard Range de unas 325 millas, unos 520 kilómetros, tres motores independientes en los ejes traseros, hasta 800 kW de potencia y un peso máximo combinado de 82.000 libras.
La clave ahora será comprobar si Tesla puede cumplir los plazos. El Semi fue uno de los productos más esperados de la compañía desde su presentación, pero su producción quedó limitada durante años a volúmenes bajos y a clientes muy concretos como PepsiCo. Reuters informó el 30 de abril de 2026 de que Tesla había sacado el primer Semi de una línea de alto volumen, lo que marca el inicio de una nueva etapa para el programa industrial del camión.
El anuncio también llega en un momento de fuerte presión regulatoria en el transporte pesado. California es uno de los mercados más exigentes del mundo en materia de reducción de emisiones y los puertos son uno de los grandes focos de electrificación por el impacto ambiental de las operaciones logísticas. La sustitución de camiones diésel por vehículos eléctricos puede reducir emisiones locales en zonas con tráfico intensivo de mercancías y mejorar la calidad del aire en entornos portuarios.
El pedido de 370 unidades coloca al Tesla Semi en una posición que no había tenido hasta ahora. Después de años de retrasos, promesas y producción limitada, el camión eléctrico de Tesla empieza a enfrentarse a su examen más importante. Ya no basta con demostrar autonomía o aceleración en una presentación. Ahora tiene que demostrar disponibilidad, fiabilidad y coste real en una flota grande, operando en algunos de los corredores logísticos más exigentes de California.
Para Tesla, el acuerdo con WattEV puede ser el primer gran escaparate industrial del Semi. Para el transporte eléctrico, puede ser una señal de que el camión de cero emisiones empieza a entrar en una fase más madura. Y para California, puede ser un paso importante hacia una red de mercancías más limpia en puertos y corredores clave. La promesa del camión eléctrico lleva años sobre la mesa, pero con 370 unidades en camino, empieza a tomar forma sobre el asfalto.
