La revolución de CATL: baterías que se cargan en 4 minutos y prometen 1.000 km sin aumentar peso

El mayor fabricante de baterías del mundo ha presentado nuevos sistemas que tiene más alcance y mejoran la eficiencia.

Shenxing Superfast Charging
El Shenxing Superfast Charging reduce la temperatura de carga.
24/04/2026 07:30
Actualizado a 24/04/2026 07:30

CATL es el mayor fabricante de baterías del mundo, una posición que no hace que se relaje, si no que mantiene gracias a un ritmo de innovaciones casi constante. En un evento reciente la marca china ha presentado seis novedades que van desde sistemas de carga ultrarrápidos a nuevas baterías para sus modelos eléctricos, pasando por innovaciones en terreno híbrido que resultan en autonomías totales de hasta 2.000 kilómetros.

Robin Zeng, presidente y director ejecutivo de CATL, estuvo presente en la conferencia y señaló que “la innovación industrial debe estar impulsada por un riguroso espíritu científico”. El objetivo de la compañía es globalizar su tecnología, algo que no solo depende de la velocidad y la escala, sino “también de la calidad de la innovación, la capacidad de validación y la credibilidad de la marca”.

Robin ZengChairman and CEO of CATL
Robin Zeng, presidente y director ejecutivo de CATL.

Shenxing Superfast Charging

La batería de tercera generación Shenxing Superfast Charging representa un avance clave porque ha resulto el dilema de la relación entre velocidad de carga y durabilidad. Por norma general, aumentar la potencia de carga implica acelerar la degradación de la batería, pero este nuevo sistema afirma solventar el problema gracias a la gestión térmica.

Desde el punto de vista electroquímico, el principal factor que afecta a la vida útil de una batería no es tanto la intensidad de carga como el aumento de la temperatura. Según la ecuación de Arrhenius, un incremento de apenas 10 °C puede duplicar la velocidad de las reacciones internas no deseadas, lo que reduce significativamente el número de ciclos útiles. Para abordar este problema, la batería Shenxing de tercera generación introduce tres mejoras fundamentales: una menor generación de calor durante el funcionamiento, una mayor capacidad de disipación térmica y un sistema de control mucho más preciso.

Gracias a estas innovaciones, la batería logra mantener más del 90 % de su capacidad tras 1.000 ciclos completos de carga y descarga, pero sin sacrificar su capacidad de carga ultrarrápida, ya que alcanza una tasa equivalente de 10C y picos de hasta 15C. A nivel práctico, esto se traduce en tiempos de carga muy reducidos: pasar del 10 % al 35 % requiere apenas un minuto, mientras que alcanzar el 80 % se logra en menos de cuatro minutos. Incluso en condiciones extremas de frío, con temperaturas de hasta -30 °C, la batería puede cargarse del 20 % al 98 % en unos nueve minutos.

Además, esta tecnología se complementa con sistemas de autocalentamiento y una red integrada que combina carga ultrarrápida e intercambio de baterías, lo que permite mantener un alto rendimiento incluso en entornos donde la infraestructura de carga es limitada.

Batería Qilin

Por su parte, la batería de tercera generación Qilin quiere romper la limitación que suponen las baterías LFP (litio-ferrofosfato) que se usan habitualmente en los modelos eléctricos de alta gama. En estas es necesario aumentar la capacidad total para lograr mayores autonomías, pero esto implica un incremento significativo del peso que reduce la eficiencia del vehículo.

Esta nueva batería alcanza una densidad energética de 280 Wh/kg a nivel de celda, lo que permite ofrecer autonomías de hasta 1.000 kilómetros sin sacrificar prestaciones. Además, es compatible con carga ultrarrápida de hasta 10C y suma una potencia pico de 3 MW, el doble que la generación anterior.

Batería Qilin
La batería Qilin tiene una densidad energética de 280 Wh/kg.

Uno de los aspectos más destacados es su diseño ligero. El conjunto completo de la batería pesa 625 kg, lo que supone una reducción de 255 kg frente a sistemas equivalentes basados en LFP, además de un ahorro de 112 litros de espacio. Esta reducción tiene un impacto directo en la eficiencia energética, disminuyendo el consumo en más de un 6 % y permitiendo ahorrar aproximadamente 0,78 kWh por cada 100 kilómetros recorridos. Las mejoras también se reflejan en el comportamiento dinámico y la seguridad. La aceleración de 0 a 100 km/h se reduce en 0,6 segundos, la distancia de frenado disminuye y también mejora la estabilidad general del vehículo.