La llegada masiva de fabricantes chinos a España ya no se nota únicamente en las matriculaciones. También está empezando a transformar el trabajo cotidiano de los talleres. Las consultas relacionadas con vehículos de marcas chinas han aumentado un 214% durante los últimos doce meses y ya representan el 9,4% de todas las solicitudes de piezas gestionadas por Recomotor.
La evolución resulta especialmente llamativa porque hace apenas dos años ese porcentaje no llegaba al 3%. Es decir, en muy poco tiempo los coches chinos han pasado de ser una presencia relativamente excepcional en la posventa a convertirse en parte habitual de las reparaciones y operaciones de mantenimiento.
El crecimiento, sin embargo, no significa que los coches chinos se averíen más. Recomotor insiste en que la explicación está fundamentalmente en el número cada vez mayor de vehículos de estas marcas que circulan por las carreteras españolas.

Uno de cada diez coches nuevos ya procede de una marca china
Durante el primer semestre de 2026, los fabricantes chinos matricularon 75.024 turismos en España, alcanzando una cuota del 12,3%. Marcas como MG, BYD y OMODA & JAECOO concentran buena parte de esa expansión. A medida que esas unidades acumulan kilómetros, comienzan también a entrar en los ciclos normales de mantenimiento, reparación y sustitución de componentes.
Es el efecto lógico de la expansión comercial. Primero llegan los coches a los concesionarios y, algún tiempo después, su presencia termina reflejándose también en los talleres.
Desde Recomotor explican que hace relativamente poco las consultas relacionadas con fabricantes como MG o BYD eran puntuales. Ahora forman parte del trabajo habitual de numerosos profesionales.

El verdadero reto puede estar en encontrar las piezas
La expansión de estas marcas introduce además una nueva exigencia para toda la cadena de posventa. Los distribuidores necesitan ampliar catálogos, incorporar nuevas referencias y adaptar su logística para ofrecer componentes de fabricantes que hasta hace pocos años tenían una presencia mínima en España.
Por ahora, los tiempos de suministro recogidos por Recomotor muestran una situación relativamente favorable. El 78% de las piezas solicitadas para vehículos chinos puede localizarse en menos de 48 horas, mientras que otro 17% necesita entre tres y cinco días. Solo un 5% de las consultas supera una semana, normalmente por la menor disponibilidad de determinadas referencias.
Ese pequeño porcentaje puede adquirir especial importancia para el propietario. En una reparación, la fiabilidad del vehículo es solo una parte de la experiencia: disponer rápidamente del componente necesario puede determinar si el coche permanece inmovilizado dos días o varias semanas.

La posventa se convierte en la siguiente prueba para las marcas chinas
Hasta ahora, gran parte de la batalla de los fabricantes chinos en España se ha centrado en precio, tecnología, equipamiento y autonomía. Pero cuanto mayor sea su parque circulante, más importante será también todo lo que sucede después de la venta.
Redes de talleres, disponibilidad de recambios, tiempos de reparación y logística pueden convertirse en factores cada vez más relevantes para ganar la confianza de los compradores.
El aumento del 214% en las consultas no señala, por tanto, un problema de fiabilidad. Señala algo quizá más importante: los coches chinos ya son suficientemente numerosos en España como para que la posventa también tenga que adaptarse a ellos.