El transporte pesado por carretera se prepara para afrontar una de las transformaciones más importantes de su historia, que puede cambiar tanto la forma de mover mercancías como el diseño de los propios camiones: la llegada de los modelos eléctricos y autónomos. Varias empresas trabajan en este campo, entre ellas Voltempo, que está desarrollando un camión autónomo que prescinde de la tradicional cabina del conductor para ganar espacio de carga, reducir peso y aumentar la eficiencia. El concepto, denominado Smart Trailer, tiene un estilo futurista y está pensado especialmente para rutas logísticas recurrentes.
El vehículo tendrá una longitud de 15,6 metros y estará construido como una estructura rígida y continua, una solución que permite aprovechar el espacio de una manera diferente a la de un camión articulado convencional. Según las estimaciones del proyecto, esta configuración podría ofrecer alrededor de un 15 % más de volumen de carga y entre 5 y 7 toneladas adicionales de capacidad útil. Al mismo tiempo, su peso se situaría aproximadamente entre 10 y 12 toneladas, frente a los cerca de 19 toneladas de un camión articulado eléctrico convencional.

Sin cabina, más espacio para la carga
La eliminación de la cabina es precisamente uno de los elementos fundamentales de la propuesta porque, al no necesitar espacio para el conductor, el vehículo puede destinar una mayor proporción de su estructura al transporte de mercancías. La conducción autónoma, además, permitiría mantener los vehículos operativos durante más horas, una característica especialmente interesante en un sector que afronta una importante escasez de conductores.
El concepto todavía se encuentra en fase de desarrollo, con el primer prototipo construyéndose en Reino Unido y su finalización está prevista para septiembre de 2027. A partir de ahí se realizarán pruebas en una ruta preparada para vehículos autónomos en Gales del Sur, antes de plantear posibles ensayos en carretera abierta. Si los plazos se cumplen, la producción podría comenzar a finales de 2027 y las primeras entregas llegarían durante 2028.
El estudio señala que las configuraciones Smart Trailer podrían conseguir hasta un 15 % más de carga útil y reducir aproximadamente un 10 % el peso total del vehículo, de manera que este tipo de soluciones podría llegar a reducir los costes operativos de las flotas hasta un 37 % y, a largo plazo, contribuir a retirar decenas de miles de vehículos pesados de las carreteras.
La autonomía de la que disponen, además, se plantea como una herramienta para mejorar la productividad. Voltempo estima que los camiones autónomos podrían reducir los costes entre un 30 % y un 45 % gracias a una mayor utilización de los vehículos, menores necesidades de mano de obra y una mayor eficiencia energética. También permitirían operaciones continuas, sin las actuales limitaciones asociadas a las horas de conducción de los profesionales.
Primero para rutas predecibles y repetitivas
La propuesta no surge de forma aislada, si no que forma parte de un trabajo más amplio impulsado por el programa eFREIGHT Autonomous, un consorcio que durante 9 meses ha estudiado cuáles son los usos más adecuados para introducir los camiones autónomos en el transporte británico. Sus conclusiones apuntan a escenarios especialmente favorables: las rutas entre centros logísticos y los servicios de corta distancia que conectan puertos, terminales ferroviarias y centros de distribución. Son trayectos en los que las rutas son relativamente predecibles y las operaciones pueden controlarse con mayor facilidad.
Michael Boxwell, director de desarrollo corporativo de Voltempo, ha declarado: “Ha quedado claro que ya no se trata de un concepto de futuro. La tecnología, la legislación y el interés comercial avanzan con rapidez y, gracias a la disponibilidad continua de subvenciones para financiar pruebas, el Reino Unido se encuentra en una posición privilegiada para aprovechar esta oportunidad y liderar el sector”.
A este respecto, el proyecto aún debe superar importantes retos técnicos, regulatorios y operativos. La legislación británica está avanzando con la aplicación de la Automated Vehicles Act de 2024 y el objetivo inmediato pasa por trasladar los estudios de viabilidad a pruebas reales, por lo que se encuentra en una situación parecida a la que existe en toda Europa a nivel legislativo con esta tecnología.

