Volkswagen ha dado un giro de timón histórico en su estrategia para el mercado asiático. Tras años apostando por modelos eléctricos y térmicos, la marca alemana ha iniciado la preventa del ID. Era 9X. Se trata del primer vehículo de autonomía extendida (EREV) de la firma de Wolfsburgo, desarrollado junto a SAIC, su principal y más antiguo socio chino. Con un precio de partida de 329.800 yuanes (unos 41.600 euros), este SUV de lujo no solo es el Volkswagen más grande jamás fabricado, sino la demostración de que el mercado chino es el que hoy tiene más peso.
El conflicto estratégico es evidente: Volkswagen, que hace apenas unos años consideraba la tecnología de autonomía extendida como algo del pasado, ha tenido que claudicar ante el éxito arrollador de marcas locales como Li Auto. El ID. Era 9X es la solución germana para recuperar el terreno perdido, ofreciendo una carrocería de 5,2 metros (superando al BMW X7) y una configuración de seis plazas diseñada para el mercado de lujo familiar que busca no depender de un enchufe en sus viajes.

1.611 km de rango y carga ultrarrápida
El corazón del ID. Era 9X es su sistema EREV, compuesto por un motor eléctrico de alto rendimiento y un motor de gasolina 1.5 Turbo (EA211) que actúa exclusivamente como generador de energía. Gracias a su enorme batería de entre 51,1 y 65,2 kWh y un tanque de combustible optimizado, el vehículo homologa una autonomía combinada de 1.611 kilómetros (ciclo CLTC), de los cuales puede llegar a hacer hasta 406 kilómetros en formato 100% eléctrico. Un conductor podría cruzar España de punta a punta y regresar sin necesidad de detenerse en una gasolinera o punto de carga.
Pero la tecnología no se queda solo en el rango. El ID. Era 9X se asienta sobre una arquitectura de 800 voltios, permitiendo una velocidad de carga inusual en el segmento de los híbridos: puede pasar del 10% al 80% de su batería en tan solo 16,5 minutos. Además, para garantizar la maniobrabilidad de semejante "acorazado", incluye de serie dirección en las cuatro ruedas, logrando un radio de giro de solo 4,85 metros, menor que el de un coche compacto.

Una sala de cine sobre ruedas con LiDAR
El interior del Volkswagen ID. Era 9X es un despliegue de lujo tecnológico pensado para el confort absoluto. Los pasajeros de la segunda fila disfrutan de asientos de "gravedad cero" con masaje y ventilación, mientras que el entretenimiento corre a cargo de un sistema de sonido de 27 altavoces y una pantalla gigante de 21,4 pulgadas que baja desde el techo. Todo el habitáculo está gestionado por inteligencia artificial, permitiendo que el coche se convierta en una extensión del hogar digital del usuario.
En cuanto a la seguridad, Volkswagen no ha escatimado en sensores. El vehículo corona su techo con un LiDAR de 192 líneas, apoyado por 12 cámaras y 12 radares ultrasónicos, lo que le otorga una capacidad de conducción autónoma de Nivel 2.9 (HPP). Al integrar tecnología de carburo de silicio y suspensión adaptativa, el ID. Era 9X demuestra que Volkswagen ha puesto toda su ingeniería alemana al servicio de las preferencias chinas, creando un producto que, por el momento, es exclusivo para ese mercado.
¿Llegará el ID. Era 9X a Europa o Estados Unidos?
Aunque la expectación global es máxima, Volkswagen ha sido tajante: el ID. Era 9X ha sido diseñado "en China para China". Por ahora no hay planes oficiales para traer este gigante de autonomía extendida a Occidente, donde la marca prefiere seguir apostando por la familia ID puramente eléctrica. Sin embargo, el éxito de este modelo podría forzar a la directiva de Wolfsburgo a replantearse si el concepto EREV tiene sentido en otros mercados donde la infraestructura de carga sigue siendo un reto.