Volkswagen fabricó solo 250 unidades de este coche que homologaba 0,9 litros a los 100 km: ahora uno puede alcanzar 125.000 €

El exclusivo Volkswagen XL1, un híbrido enchufable fabricado en una serie de 250 unidades, sale a subasta con apenas 1.672 kilómetros recorridos.

Volkswagen XL1
Volkswagen fabricó solo 250 unidades del XL1, uno de sus modelos más exclusivos.
04/11/2026 20:30
Actualizado a 04/11/2026 20:30
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Hace más de una década, Volkswagen sorprendió a la industria del automóvil con un vehículo que parecía llegado del futuro. No destacaba por tener cientos de caballos ni por alcanzar velocidades extraordinarias, sino por algo mucho menos habitual: homologaba un consumo de apenas 0,9 litros de diésel cada 100 kilómetros. Aquel experimento terminó convirtiéndose en uno de los automóviles más exclusivos de la historia de la marca alemana y ahora uno de sus escasos ejemplares vuelve a salir al mercado.

Se trata del Volkswagen XL1, un híbrido enchufable del que únicamente se fabricaron 250 unidades y que actualmente se encuentra a subasta en Catawiki. La plataforma calcula que su valor podría situarse entre 110.000 y 125.000 euros, aunque el precio definitivo dependerá de las pujas. La subasta permanecerá abierta hasta el próximo 12 de noviembre y tiene como protagonista una unidad matriculada en 2016 que apenas ha recorrido 1.672 kilómetros durante toda su vida.

Volkswagen XL1 trasera
El Volkswagen XL1 homologaba un consumo de apenas 0,9 litros de diésel cada 100 kilómetros.

El vehículo fue entregado originalmente en Luxemburgo el 8 de marzo de 2016 y actualmente se encuentra en Países Bajos, donde dispone de matrícula neerlandesa. Acabado en color blanco metalizado Onyx White, conserva su documentación, los manuales de mantenimiento y el cargador original. Según la descripción del vendedor, también se encuentra en un excelente estado de conservación, tanto por fuera como en su habitáculo. 

Un Volkswagen que consume menos de un litro de diésel cada 100 kilómetros

La historia del XL1 comenzó con una ambición muy concreta: demostrar hasta dónde podía reducirse el consumo energético de un automóvil homologado para circular por carretera. Para lograrlo, Volkswagen desarrolló un sistema híbrido enchufable que combinaba un pequeño motor diésel de dos cilindros y 800 centímetros cúbicos, capaz de desarrollar 48 CV, con otro propulsor eléctrico de 27 CV. Ambos trabajaban junto a una transmisión automática DSG de doble embrague y siete velocidades.

El resultado fue un automóvil de dos plazas que homologaba un consumo combinado de 0,9 litros cada 100 kilómetros y unas emisiones de CO₂ de apenas 21 gramos por kilómetro. Conviene recordar que estas cifras procedían del antiguo ciclo europeo NEDC y que, al tratarse de un híbrido enchufable, dependían también de la electricidad almacenada en la batería. Por tanto, no deben interpretarse como un consumo de combustible garantizado en cualquier recorrido.

volkswagen xl1
Su aerodinámica y carrocería de fibra de carbono permiten mantener el peso en solo 795 kg.

Precisamente, su batería de iones de litio de 5,5 kWh permitía recorrer hasta 50 kilómetros en modo completamente eléctrico, sin utilizar el motor diésel. Cuando ambos sistemas trabajaban conjuntamente, el vehículo disponía de una potencia máxima de 69 CV, suficiente para alcanzar los 160 km/h de velocidad máxima limitada electrónicamente. No eran cifras deportivas, pero tampoco era ese el propósito del proyecto. 

Carrocería de fibra de carbono, puertas de mariposa y solo 795 kg

Una parte fundamental de su extraordinaria eficiencia estaba en el diseño. Volkswagen recurrió a una carrocería extremadamente aerodinámica, con una silueta en forma de lágrima, una parte trasera estrecha, las ruedas posteriores parcialmente cubiertas y unos bajos prácticamente planos. Todo ello permitió conseguir un coeficiente aerodinámico de solo 0,189, una cifra excepcional incluso para los estándares actuales.

La marca también llevó la reducción de peso al extremo. El XL1 utilizaba una estructura monocasco fabricada con polímero reforzado con fibra de carbono, además de componentes de aluminio, magnesio y otros materiales ligeros. Gracias a este planteamiento, su peso se quedaba en apenas 795 kilogramos, muy por debajo del de la mayoría de los automóviles actuales, especialmente de los híbridos enchufables.

Volkswagen XL1
Las puertas de apertura vertical son uno de los rasgos más llamativos del Volkswagen XL1.

Su aspecto exterior tampoco pasaba desapercibido. Las puertas de apertura hacia arriba recordaban a las de algunos superdeportivos, mientras que los retrovisores tradicionales fueron sustituidos por cámaras que proyectaban las imágenes en pequeñas pantallas situadas en el interior. Incluso las ventanillas laterales incorporaban pequeñas aberturas manuales para prescindir de mecanismos más pesados y complejos. Cada detalle respondía a una misma filosofía: reducir al máximo la energía necesaria para desplazarse. 

Una de las 250 unidades fabricadas puede alcanzar los 125.000 euros

La exclusividad del XL1 también explica el interés que despierta entre los coleccionistas. Volkswagen lo presentó en 2013 y lo fabricó de forma prácticamente artesanal en su planta alemana de Osnabrück. Su producción quedó limitada a unas 250 unidades, convirtiéndolo en una de las propuestas más singulares desarrolladas por la compañía durante las últimas décadas.

El ejemplar que ahora busca comprador presenta además un kilometraje especialmente reducido. Según la ficha de Catawiki, cuenta con 1.672 kilómetros, mantiene sus componentes originales y dispone de elementos como las llantas de magnesio, los frenos carbocerámicos y la funda específica del modelo. La plataforma lo ha valorado entre 110.000 y 125.000 euros, aunque esta estimación no constituye un precio de venta confirmado.

Volkswagen XL1
El habitáculo del XL1 fue diseñado para reducir al máximo el peso y mejorar la eficiencia.

La subasta finalizará el 12 de noviembre de 2026 y permitirá comprobar cuánto están dispuestos a pagar los coleccionistas por uno de los experimentos más ambiciosos de Volkswagen. Más de diez años después de su presentación, el XL1 sigue siendo un automóvil difícil de comparar con cualquier otro: un híbrido enchufable construido con materiales propios de un superdeportivo, pero concebido para demostrar que la eficiencia también podía llevarse al extremo.