Desde que desembarcó oficialmente en China, hace 30 años, todos los coches que Lexus, la marca premium de Toyota, ha vendido allí han llegado en barco desde Japón. Eso cambiará en 2027, cuando Lexus empiece a fabricar en el país su primer modelo, un SUV 100% eléctrico que saldrá de una nueva planta en el distrito de Jinshan, en Shanghái.
La decisión llega en un momento delicado, ya que Lexus pierde terreno frente a las nuevas marcas premium chinas de coches eléctricos. Toyota ha apostado por un SUV después de cancelar un coupé eléctrico que desarrollaba en Japón, y lo fabricará sin pasar por sus socios locales, ya que la planta es 100% suya.
Una fábrica propia con grandes piezas de aluminio

Las obras de la planta de Jinshan arrancaron en 2025. Funciona como una empresa de capital totalmente extranjero, algo que hasta ahora solo tenía Tesla entre los fabricantes de fuera de China, de modo que Toyota podrá producir los Lexus al margen de sus dos empresas conjuntas en el país.
El SUV usará la técnica del gigacasting, es decir, grandes piezas estructurales de aluminio fundidas de una sola vez para la parte delantera y la trasera. Así se reducen los componentes y las operaciones de montaje, y el peso de algunas partes de la carrocería puede bajar hasta un 20%. La fábrica, además, prescinde de la clásica cinta transportadora, porque los coches se moverán solos de un puesto de trabajo al siguiente.
La producción empezará con calma, con unas 1.000 unidades al mes, es decir, unas 12.000 al año. Toyota no ha dado su objetivo a largo plazo, aunque al anunciar el proyecto habló de una capacidad inicial de unos 100.000 coches anuales.
La batería, todavía sin confirmar

Lexus no ha revelado el nombre del SUV, su precio, la capacidad de la batería, los motores ni la autonomía. Algunas informaciones apuntan a celdas prismáticas de litio ternario (NCM) o de litio ferrofosfato (LFP), pero la marca no ha confirmado ni la química ni el proveedor. Tampoco hay nada que lo relacione con las baterías de estado sólido de Toyota. La marca las desarrolla junto a Idemitsu Kosan y quiere llevarlas a sus coches eléctricos en 2027 o 2028, pero que las fechas coincidan no significa que este Lexus vaya a estrenarlas.
Lexus pierde fuelle en China
Las ventas de Lexus en China han caído desde un máximo de unos 227.000 coches en 2021 hasta 182.458 en 2025. Su modelo estrella, la berlina ES, sumó unas 57.800 entregas entre enero y agosto de 2026, un 26% menos que un año antes, y algunos concesionarios han llegado a ofrecer descuentos de más de 50.000 yuanes, unos 6.500 euros.

Fabricar en China le permitirá esquivar el arancel del 15% que pagan los turismos importados y competir mejor en precio con marcas premium eléctricas locales como NIO o Zeekr. Y el mercado empuja en esa dirección: en 2025, los coches de nuevas energías (eléctricos e híbridos enchufables) supusieron cerca del 54% de las ventas de turismos en China, según la Asociación China de Turismos (CPCA).
Toyota reordena a sus socios chinos
La nueva planta llega en plena reorganización de Toyota en China. GAC ha propuesto comprar el 50% de FAW Toyota que está en manos de FAW, y las tres compañías firmaron en octubre un acuerdo marco para colaborar más en investigación y desarrollo, compras y producción. La operación aún debe superar los trámites regulatorios, y FAW Toyota seguirá siendo una empresa independiente. Toyota ya se apoya en la tecnología china dentro de esas empresas conjuntas, y el bZ3 de FAW Toyota, por ejemplo, usa tecnología de baterías de BYD. A partir de 2027, Lexus tendrá además su propia base de producción en un país donde más de 23 millones de clientes ya han elegido algún coche de las empresas conjuntas de Toyota.