Wallbox, la empresa española de cargadores para coches eléctricos, entra en preconcurso de acreedores

La compañía original de Barcelona vive momentos difíciles, por lo que se dispone a negociar su actual deuda y situación económica ante varios inversores y entidades bancarias.

Wallbox no está pasando por una situación económica fácil.
Wallbox no está pasando por una situación económica fácil.
11/03/2026 12:00
Actualizado a 11/03/2026 12:00

Fundada en el año 2015, Wallbox es una de las empresas españolas más conocidas en el mundo sobre cargadores para coches eléctricos. Su calado es internacional e incluso ha llegado a cotizar en La Bolsa de Nueva York. Sin embargo, a día de hoy no atraviesa su mejor situación económica. Esto ha hecho que la compañía se declare en preconcurso de acreedores para poder renegociar la deuda financiera ante inversores y varias entidades bancarias.

La empresa de Barcelona inició el proceso de renegociación este pasado 10 de marzo de 2026. Su situación económica no es la mejor, pues todo esto llega de varios meses de dificultades con un pasivo de alrededor de 170 millones de euros repartidos en: Banco Santander, BBVA, CaixaBank, el Instituto de Crédito Oficial, el Institut Català de Finances, Mora Banc Grup, EBN Banco de Negocios y Cofides, entre otros.

wallbox cargador
Wallbox posee instalaciones propias en Europa, Asia y América.

La actual situación de Wallbox invita al optimismo

A finales de 2025, la empresa comenzó a publicar que su situación económica no era especialmente boyante. Esto se debía, entre otras cosas, a unos resultados financieros con una importante caída frente a los obtenidos en 2024. En aquel momento ya empezaron a sonar campanas de posibles problemas, lo que finalmente ha concluido derivando en declararse en preconcurso de acreedores.

A mediados del pasado 2025, Wallbox recibió una inyección económica de unos 13 millones de euros a través de una ronda de financiación. Parte de esta (unos 8,3 millones de euros) provino directamente del SETT (Sociedad Española para la Transformación Tecnológica), dependiente del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública. Esta entrada de efectivo ayudó pero no fue suficiente para lograr salir de la complicada situación económica.

Esto, cabe destacar que no es un estado similar a la quiebra. De hecho, es una forma en la que la empresa podrá renegociar sus deudas con los inversores, para lo cual tendrá un plazo de varias semanas y lograr así un acuerdo de reestructuración, como lograr una reducción de costes o una nueva forma en la que emitir los pagos que la subsanen.

wallbox NY
Wallbox entró en La Bolsa de Nueva York en el año 2022.

De hecho, Wallbox es una empresa realmente grande y con un potencial internacional sobresaliente. Ello le servirá para poder lograr importantes acuerdos y salir del atolladero. Tanto es así que la compañía ya tiene varias posibilidades de refinanciación prácticamente listos. Todo esto invita al optimismo, ya que no es precisamente una firma que esté ante problemas de severa magnitud.

Enric Asunción, consejero delegado de Wallbox, afirmó: “Nuestros esfuerzos se han centrado en construir una organización más eficiente, resiliente y preparada para el futuro, reforzando las bases del negocio”. Bien es cierto que el 2026 no se presenta especialmente fácil para la compañía española. Sin embargo, como ya hemos mencionado, la situación actual no es ‘demoledora’, pues sus activos internacionales dan por hecho de que finalmente terminará saliendo adelante. 

A día de hoy, las acciones de Wallbox en La Bolsa de Nueva York cotizan a un precio de 2,80 dólares. Esto representa una caída del 98,62% frente a los más de 330 dólares con los que entró en el año 2022. Además de estar presente en una de las principales bolsas mundiales, Wallbox posee oficinas en varios países de Europa, Asia y América; también con fábricas asentadas en diversas regiones, como España, Estados Unidos y Alemania.