El eclipse total de Sol que se producirá mañana no solo será uno de los acontecimientos astronómicos más importantes de las últimas décadas en España. También supondrá una prueba de gran exigencia para el sistema eléctrico nacional, que deberá gestionar una reducción repentina de la producción fotovoltaica provocada por el oscurecimiento del Sol.
Para garantizar la estabilidad del suministro, Red Eléctrica (REE), operador del sistema eléctrico español, ha diseñado un dispositivo especial de operación con el objetivo de mantener en todo momento el equilibrio entre generación y demanda, incluso durante los minutos de mayor impacto del fenómeno.

Aunque sea de forma temporal, la generación solar caerá
Las previsiones manejadas por el operador apuntan a que la producción fotovoltaica podría disminuir alrededor de un 13 % durante el desarrollo del eclipse respecto a la generación prevista para ese momento.
Aunque se trata de una reducción significativa, REE considera que el sistema eléctrico dispone de margen suficiente para absorber esa pérdida gracias a la planificación realizada durante las últimas semanas y al aumento de las reservas de potencia disponibles.
El reto no es únicamente la caída de la generación solar, sino también la rapidez con la que ésta disminuirá y volverá a recuperarse una vez finalice el eclipse. Esa variación obliga al operador a coordinar con precisión el resto de tecnologías de generación para mantener estable la frecuencia de la red.
La principal medida adoptada consiste en incrementar la denominada reserva operativa del sistema. Se trata de capacidad de generación preparada para entrar en funcionamiento casi de inmediato cuando resulta necesario compensar una variación inesperada de la oferta o de la demanda eléctrica.
Estas reservas podrán ser activadas si la producción fotovoltaica disminuye más de lo previsto o si aparecen desviaciones adicionales durante el fenómeno.
El sistema eléctrico español está diseñado precisamente para afrontar este tipo de situaciones excepcionales mediante servicios de ajuste, regulación secundaria y terciaria, capaces de responder en cuestión de segundos o minutos para mantener la estabilidad de la red.
Un sistema cada vez más dependiente de la fotovoltaica
La necesidad de este operativo refleja el creciente peso de la energía solar dentro del mix eléctrico español.
En las horas centrales del día, la fotovoltaica representa ya una de las principales fuentes de generación del país, por lo que cualquier fenómeno que reduzca de forma simultánea la radiación solar tiene efectos visibles sobre la producción eléctrica.
A diferencia de otros eventos meteorológicos, un eclipse permite anticipar con enorme precisión cuándo comenzará la pérdida de generación, cuál será su intensidad y en qué momento volverá a recuperarse, lo que facilita la planificación del operador.
Red Eléctrica insiste en que no existen previsiones de problemas de suministro ni de cortes de electricidad asociados al eclipse.
Los consumidores no deberían notar ninguna diferencia durante el desarrollo del fenómeno, ya que el objetivo del dispositivo especial es precisamente garantizar que la red continúe funcionando con total normalidad.
La experiencia acumulada en otros eclipses, junto con las herramientas de predicción y monitorización en tiempo real de las que dispone el operador, permiten afrontar este episodio con un elevado nivel de seguridad.

Además, durante toda la jornada el Centro de Control de Energías Renovables realizará un seguimiento continuo de la evolución de la generación para adaptar la operación del sistema si fuese necesario.
El eclipse también servirá como una prueba real para un sistema eléctrico en plena transición energética. España continúa aumentando su potencia fotovoltaica instalada y, a medida que las renovables ganan peso, la capacidad para gestionar variaciones rápidas de producción resulta cada vez más importante.