El hidrógeno verde, que se obtiene mediante la electrólisis del agua usando energía renovable, es considerado fundamental para descarbonizar sectores industriales y de transporte donde la electrificación directa es compleja. Sin embargo, su despliegue masivo está frenado en gran medida por los costes asociados a los materiales necesarios en los electrolizadores, que tradicionalmente dependen de metales preciosos como el platino o el iridio.
La tecnología actual de electrólisis, aunque eficaz para separar las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno, requiere catalizadores basados en esos materiales escasos y caros, lo que encarece el proceso y dificulta que el hidrógeno verde compita en precio con otras formas de energía.

Desde Galicia llega un nuevo material
Un grupo de investigadores del Centro Singular de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS), en Santiago de Compostela, ha logrado un descubrimiento con un potencial significativo para acelerar la producción asequible de hidrógeno verde, uno de los vectores energéticos clave en la transición hacia sistemas más sostenibles y bajos en carbono.
Frente a ese reto, el equipo liderado por la investigadora María Giménez-López ha descrito un material novedoso que puede realizar funciones duales sin cambiar su composición química fundamental, actuando como catalizador eficiente para ambas reacciones (generación de hidrógeno y de oxígeno) en función de su organización molecular interna.
Según informa El Diario de Compostela, el trabajo ha sido publicado en Advanced Materials. Allí se cómo este material combina vanadio con nanotubos de carbono, y su comportamiento puede “modularse” a nivel nanoestructural para favorecer la producción de uno u otro gas. Cuando sus componentes están más “encajados”, facilita la evolución de oxígeno; cuando la estructura se abre, favorece la producción de hidrógeno. Este efecto ha sido descrito por los científicos como un “interruptor molecular”.
Las pruebas de laboratorio muestran que este material híbrido alcanza rendimientos comparables a los de catalizadores comerciales basados en iridio o platino, pero con la ventaja de prescindir de metales preciosos costosos. Este enfoque promete abaratar el proceso de electrólisis, reduciendo uno de los principales costes asociados a la producción de hidrógeno verde.

El trabajo del CiQUS, que ha contado con la colaboración de expertos de la Universidad de Aveiro y financiación europea vinculada al programa Galicia FEDER 2021-2027, podría abrir una vía sostenible y económicamente viable para producir hidrógeno a gran escala y con menor impacto ambiental.
Este avance científico se enmarca en un contexto de fuerte impulso al desarrollo del hidrógeno verde tanto en Galicia como en el resto de España. La comunidad gallega, por ejemplo, ha sido identificada como un polo potencial para el desarrollo de proyectos de energía renovable y producción de hidrógeno, gracias a la presencia de numerosas iniciativas y capacidades en energías limpios.
A nivel estatal, el Gobierno español adjudicó 1.223 millones de euros en ayudas NextGenEU a siete proyectos de hidrógeno renovable repartidos entre diversas comunidades autónomas, incluida Galicia, para impulsar inversiones en instalaciones de electrólisis con una potencia total de 2.292,8 megavatios (MW) y una producción anual estimada de 269.142 toneladas de hidrógeno renovable.
Este tipo de apoyos forman parte de los esfuerzos por integrar el hidrógeno en el mix energético nacional y europeo, con vistas a alcanzar objetivos de capacidad instalada en torno a los 12 GW para 2030 establecidos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.

El hidrógeno verde se perfila como una pieza estratégica no solo para la reducción de emisiones de CO₂ sino también para reforzar la independencia energética europea, al permitir almacenar y transportar energía renovable en forma de H₂, y contribuir a la descarbonización de sectores difíciles de electrificar, como la industria pesada y el transporte de larga distancia.
Aunque persisten muchos desafíos técnicos y económicos en la cadena de suministro del hidrógeno, este tipo de avances en materiales promete acercar el hidrógeno verde a una competitividad real frente a combustibles convencionales y otras fuentes de energía. El descubrimiento gallego representa un paso relevante en ese camino, al ofrecer una alternativa más asequible y sostenible para catalizar reacciones clave en la producción de combustible limpio.