España acaba de poner en marcha una de sus mayores obras industriales vinculadas a la transición energética. Moeve ha iniciado en Palos de la Frontera, Huelva, la construcción de Onuba, la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde.
El proyecto contará inicialmente con 300 MW de capacidad de electrólisis, ampliables en otros 105 MW, y movilizará una inversión conjunta de más de 1.000 millones de euros. Esa cifra incluye tanto la infraestructura asociada como una planta fotovoltaica destinada al autoconsumo.

Más de 8.000 empleos durante el desarrollo del proyecto
Uno de los datos más llamativos está en su impacto laboral. Moeve calcula que las fases de desarrollo, construcción y puesta en marcha tendrán un impacto equivalente a más de 8.000 puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos a lo largo de toda la cadena de valor.
La compañía asegura además que el proyecto contribuirá a la actividad de más de 400 pymes y autónomos locales, reforzando el peso industrial que tendrá la instalación en la provincia de Huelva. Las obras comenzaron oficialmente el 17 de septiembre de 2026, convirtiendo el proyecto en una realidad después de que Moeve aprobara en marzo la decisión final de inversión.
Cuando entre en funcionamiento, esta primera fase tendrá capacidad para producir alrededor de 45.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable. Moeve estima también que permitirá evitar en torno a 250.000 toneladas de CO₂ al año, principalmente mediante la sustitución de hidrógeno producido a partir de combustibles fósiles en actividades industriales difíciles de electrificar.
El hidrógeno generado no estará destinado únicamente a las propias instalaciones de Moeve. La compañía prevé suministrarlo también a terceros y emplearlo en sectores como la industria pesada y el transporte terrestre, marítimo y aéreo, donde la electrificación directa resulta más complicada.

304 millones de euros de apoyo público
Onuba cuenta además con un respaldo público considerable. La primera fase ha recibido 303,75 millones de euros dentro del programa español de Valles de Hidrógeno Renovable, financiado con fondos europeos NextGenerationEU. El proyecto ha sido reconocido también como Proyecto de Interés Común de la Unión Europea, una categoría reservada a infraestructuras consideradas estratégicas para la seguridad energética y la integración del mercado europeo.
La estructura accionarial está liderada por Moeve, que controla un 51%. Hy24 y COFIDES poseen conjuntamente un 29%, mientras que el 20% restante corresponde a Enagás Renovable y Alter Enersun.
El plan completo contempla alcanzar 2 GW de capacidad de electrólisis y producir unas 300.000 toneladas de hidrógeno verde al año, además de desarrollar grandes plantas de amoniaco y metanol renovables alrededor de los parques energéticos de Huelva y San Roque, en Cádiz. Moeve cifra la inversión asociada al conjunto del valle en unos 4.000 millones de euros.
Reuters señala que la inversión de Onuba supera los 1.000 millones y que el proyecto ha recibido más de 300 millones en ayudas europeas. Además, Moeve está invirtiendo paralelamente en biocombustibles dentro de una estrategia de transformación baja en carbono mucho más amplia.
La elección de Palos de la Frontera no es casual. Moeve ya dispone allí de un importante complejo industrial y energético, lo que permite integrar parte de la producción de hidrógeno directamente con actividades existentes. Con el inicio de las obras, el proyecto pasa de ser una promesa industrial a convertirse en una de las mayores construcciones energéticas actualmente en marcha en España. Y si se cumple el desarrollo completo previsto, Andalucía podría convertirse en uno de los principales polos europeos de producción de hidrógeno renovable.
