EZI, la marca de movilidad eléctrica del Grupo Keeway, da un paso decisivo en su estrategia con la presentación de la EZI Hypescram, su moto eléctrica más potente y sofisticada hasta la fecha. El modelo busca combinar el atractivo estético de las scrambler clásicas con las posibilidades tecnológicas de la nueva movilidad eléctrica, en un segmento cada vez más competitivo.
Creada en 2023, EZI es la enseña más joven del grupo chino QJ Motor y también una de las más ambiciosas. Con presencia industrial en China y Europa, la marca ha logrado implantarse en mercados europeos, de Latinoamérica y el sudeste asiático gracias a una gama creciente de scooters y motos eléctricas. Su filosofía, resumida en el lema “EZI, Easy Go”, apuesta por una movilidad eléctrica sencilla, conectada y accesible, sin renunciar al diseño ni a las prestaciones.
Una moto eléctrica muy ambiciosa

En el plano estético, la EZI Hypescram apuesta por una imagen robusta y minimalista, con faro redondo LED, acabados metálicos y líneas limpias que evocan las scrambler clásicas, pero con una clara identidad eléctrica. El resultado es una moto que busca atraer tanto a usuarios urbanos como a motoristas que valoran el diseño y la tecnología.
Toda la información se gestiona desde una pantalla TFT a color de 5 pulgadas, que integra navegación y la visualización de las cámaras. La conectividad se completa con múltiples opciones como el arranque sin llave y la aplicación móvil para controlar distintas funciones de la moto.

La EZI Hypescram representa un salto cualitativo en esa hoja de ruta. Equipada con un motor eléctrico central de 5,5 kW (7,4 CV) de potencia nominal, aunque puede ofrecer picos superiores a los 10 CV. La moto alcanza una velocidad máxima de 100 kilómetros/hora y ofrece una entrega de par inmediata, característica de la propulsión eléctrica. Por rendimiento, se homologa como L3e, es decir equivalente a una moto de combustión de 125 centímetros cúbicos. Para conducirla legalmente, se necesita un permiso de moto A1 o una licencia de coche B con al menos 3 años de vigencia.
El sistema de doble batería de litio de 72V y 35 Ah permite homologar hasta 150 kilómetros de autonomía, una cifra pensada para un uso urbano principalmente, aunque por prestaciones puede salir de la ciudad.
Con un peso de 140 kilos y una distancia entre ejes de 1.440 milímetros, la EZI Hypescram busca un equilibrio entre agilidad y estabilidad. Sus ruedas de 17 pulgadas y la suspensión hidráulica la sitúan más cerca del asfalto que del off-road puro, aunque mantiene la versatilidad propia del concepto scrambler, pensado para un uso polivalente, con sus obvias limitaciones en pistas.
Uno de los aspectos más destacados del modelo es su apuesta por la tecnología y la seguridad. Según versión, la EZI Hypescram puede incorporar radar trasero con alerta de ángulo muerto, cámaras frontal y trasera para grabación, y retrovisores electrónicos con aviso de colisión lateral. A este equipamiento se suman un ABS de doble canal, control de tracción, varios modos de conducción (Eco, Normal y Sport), asistente de marcha atrás, control de descenso y ayuda al arranque en pendiente.
Con la Hypescram, EZI refuerza su posicionamiento como uno de los actores emergentes más interesantes del mercado eléctrico y se adentra en el segmento scrambler con una propuesta diferente, conectada y alineada con las nuevas tendencias de la movilidad sostenible.