La compañía Torrot, con casi 80 años de historia y una trayectoria marcada por cierres y renacimientos, ha entrado en quiebra tras declararse insolvente debido a los problemas económicos que arrastras desde hace años.
Torrot es un icono entre las marcas españolas: pasa de liderar la movilidad eléctrica en el sector de las motos a hundirse tras años de pérdidas, ventas desplomadas y una fallida apuesta industrial.
Muchos fabricantes renovarán el parque español de motocicletas gracias a la inclusión de nuevos modelos eléctricos, que contribuyeron al incremento de las matriculaciones del 8,9% que experimentó el segmento en 2018.
Torrot invierte dos millones de euros en la fábrica de Salt para adaptarla al proceso de fabricación de la nueva GasGas TXE (Electric Gear Drive), la primera moto de trial eléctrica de la firma española.
La empresa española de fabricación de velocípedos eléctricos Torrot se instalará en una nave de 5.000 metros con una inversión de 12 millones de euros.