INVERSIÓN ESTRATÉGICA

Caterpillar se suma a la carrera de las baterías de estado sólido de la mano de Fisker

La empresa de equipos de construcción Caterpillar ha realizado una inversión estratégica de capital en Fisker, a través de su filial Caterpillar Venture Capital, para acelerar el desarrollo de las baterías de estado sólido.

Caterpillar invierte en Fisker.
Caterpillar invierte en Fisker.

Caterpillar Venture Capital, una empresa subsidiaria propiedad de Caterpillar, ha realizado una inversión estratégica en Fisker, la nueva empresa del conocido diseñador de automóviles y empresario americano, que tiene previsto lanzar su primer coche en 2019. El interés de Caterpillar, el principal fabricante mundial de equipos para la construcción y minería, se centra en el desarrollo de las baterías en estado sólido. Fisker ha anunciado que sus baterías contarán con electrodos tridimensionales que ofrecerán 2,5 veces la densidad de energía de las baterías de iones de litio actuales.

El equipo de desarrollo de baterías de Fisker lleva trabajando desde 2017 en las patentes presentadas esta semana relacionadas con la tecnología de baterías en estado sólido. En este equipo participa el cofundador Sakti3, una de las empresas que trabaja en el desarrollo y puesta en marcha de esta tecnología, ahora propiedad de Dyson.

Las patentes incluyen nuevos materiales y procesos de fabricación, que son críticos para logar las propiedades que se anuncian para esta tecnología. Ofrecen mayores densidades de energía, mayor seguridad, al no utilizar elementos líquidos inflamables, tiempos de carga más rápidos y costes más bajos de fabricación. Todas ellas la convierten en una de las candidatas a consolidarse como la sustituta de las actuales baterías de iones de litio que se emplean en los vehículos eléctricos. 

En el pasado feria de la electrónica celebrada en enero en Las Vegas —CES 2018, Consumer Elecronics Show— Fisker presentó una batería de estado sólido en funcionamiento, ya ensamblada. Además anunció que producirá sus electrodos listos para ser suministrados a otros fabricantes, para que ellos mismos sean los encargados de empaquetar el resto de los elementos de la batería. Según explicó Fisker, su batería, con un grosor de tan solo 2 mm y la mitad de tamaño de un teléfono móvil será capaz de almacenar más energía que una batería del mismo tamaño con la tecnología de iones de litio actual.

En esta misma feria, Fisker presentó el EMotion, el primer coche eléctrico de la compañía que promete una autonomía de 645 kilómetros y que comenzará a comercializarse en 2019 a un precio de 108.000 euros. El Emotion no contará todavía con baterías en estado sólido puesto que Fisker cree que la producción en volumen no llegará hasta 2023.

Si bien Caterpillar y Fisker trabajan en industrias muy diferentes, los avances en las tecnologías de electrificación son cada vez más importantes y ofrecen un potencial de inversión que puede ser aprovechado por empresas pertenecientes a sectores que en un futuro podrán beneficiarse de ella.

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