Híbridos y Eléctricos

DESPEGUE Y ATERRIZAJE VERTICAL

El taxi volador, eléctrico y autónomo de Boeing completa su primera prueba

Boeing ha realizado con éxito las primeras pruebas de despegue y aterrizaje vertical del eVTOL, un vehículo volador, eléctrico y autónomo a mitad de camino entre un avión, un automóvil y un helicóptero.

Primeras pruebas con el  eVTOL de Boeing en el Aeropuerto de Manassas, Virginia.
Primeras pruebas con el eVTOL de Boeing en el Aeropuerto de Manassas, Virginia.

Boeing ha completado la primera prueba real con un prototipo de su futuro taxi volador, eléctrico y autónomo. Aunque la propia compañía anunció que es una prueba preliminar, y bastante breve, también la considera un paso significativo que marca el comienzo de una revolución en el transporte urbano y en el sector del servicio de entrega de paquetes.

La introducción de pequeños vehículos autónomos y eléctricos, capaces de despegar y aterrizar en vertical se está convirtiendo en una nueva carrera para conquistar un mercado que, según Morgan Stanley, puede generar un negocio de hasta 2.900 millones de dólares en 2040. La evolución de las tecnologías autónoma y eléctrica está impulsando la inversión por parte de grandes compañías en esta nueva forma de movilidad.

En 2017, Boeing compró Aurora Flight Sciences, con sede en Manassas, y creó la división Boeing NeXt, con el objetivo de acelerar el desarrollo de una flota de vehículos aéreos autónomos. Con Aurora, Boeing también está trabajando en el servicio UberAIR, que tiene previsto realizar sus primeros vuelos bajo demanda alrededor de 2023.

El eVTOL es un vehículo autónomo parte avión, parte helicóptero y parte automóvil

El eVTOL es un vehículo autónomo parte avión, parte helicóptero y parte automóvil.

Boeing ha sido la primera en realizar pruebas reales con un prototipo experimental en el Aeropuerto de Manassas, Virginia. El eVTOL (electric vertical takeoff and landing), parte avión, parte helicóptero y parte automóvil, de nueve metros de largo, se elevó unos pocos metros del suelo sin piloto en su interior, e hizo un aterrizaje suave tras un corto vuelo de aproximadamente un minuto. Para las siguientes pruebas se prevé poder comenzar a experimentar con vuelos horizontales más largos.

Objetivos y obstáculos

El objetivo de Boeing es alcanzar una autonomía mínima de 80 kilómetros, utilizando dos variantes de taxis voladores, ambos autónomos y sin piloto, capaces de transportar a dos y cuatro pasajeros. En paralelo está desarrollando una versión del estos vehículos para el transporte de paquetería, capaz de cargar con un peso de hasta 230 kilogramos.

Los principales obstáculos que encuentra Boeing para la movilidad de “low-stress”, como lo denomina la compañía cuando se refiere a ella, se centran en la resolución de los numerosos problemas críticos de seguridad y el establecimiento de reglamentaciones fiables para la convivencia del tráfico tradicional en carretera con las flotas de automóviles voladores.

Boeing está trabajando con la startup SparkCognition y con la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos para desarrollar un sistema de gestión de tráfico tridimensional para las autopistas, y el establecimiento de un marco regulatorio que permita el vuelo de los taxis autónomos alrededor de los edificios con garantías de seguridad.

"El futuro de la movilidad, moviendo mercancías, moviendo carga, moviendo personas, está sucediendo ahora y se acelerará en los próximos cinco años", ha dicho Dennis Muilenburg CEO de Boeing, en una mesa redonda en la que intervino durante la celebración del Foro de Davos.

Otras pruebas con taxis voladores

En este contexto participan no solo empresas de renombre de la industria aeroespacial como Airbus o Boeing, sino procedentes de otros sectores relacionados, como la automoción (Aston Martin, Rolls Royce, Toyota), la movilidad compartida (Uber) o nuevas empresas respaldadas por gigantes tecnológicos (Terrafugia, Zunum Aero).

Otros competidores también afirman haber realizado pruebas de campo con vehículos voladores. Es el caso de Volocopter que realizó pruebas en Dubái con un vehículo no tripulado que se asemeja a un helicóptero con 18 rotores, o AeroMobil, que desarrolla un concepto diferente basado en un automóvil que, mediante un mecanismo de plegado, puede convertirse en un avión de ala fija.

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