La firma de Granollers (Barcelona) es una de las más punteras en la fabricación de discos y de pastillas de freno que hay en el mundo. Fundada por el ingeniero italiano Maffio Milesi en noviembre de 1952, Galfer comenzó suministrando componentes a marcas de la automoción como Seat y Pegaso. Galfer fue una de las marcas que antes fue sustituyendo el amianto por materiales menos 'peligrosos' como la aramida.
Más adelante, allá por los años 70, Galfer comienza a producir componentes para motocicletas y ya es en los años 80 cuando produce sus primeras pastillas para frenos de disco de moto, concretamente para una Ducati. Es en la década de los 90 cuando realiza las primeras pastillas de freno para bicicletas e incluso produce componentes para uno de los sistemas hidráulicos de frenado más icónicos que existen, el Gustav de Magura.

Galfer destaca por fabricar sus productos en las modernas instalaciones que tiene en Granollers, algo de agradecer en un mundo tan globalizado en el que los productos se diseñan en distintas partes pero se fabrican mayoritariamente en Asia. Galfer comenta que sus discos superan los estándares de la directiva ECE R-90 vigente.

Discos de freno para bicicletas
Galfer se está dejando ver en numerosas bicicletas de serie, y en el sector de las eléctricas no es difícil ver alguna con sus discos instalados. La compatibilidad con las diferentes marcas de sistemas es total, aportando un valor añadido a las bicicletas de serie. Y es que los discos Galfer tienen una calidad de realización sobresaliente.

Destaca la última creación, los discos Shark EVO, con un característico diseño de aletas de tiburón (o dientes de sierra) en la parte interna de la pista de frenada que sirve para disipar el calor producido.

Esta tecnología es especialmente interesante para los usuarios de bicicletas eléctricas que, por peso y prestaciones, tienden a abusar de los frenos, y más en categorías como el trail o el enduro.

Estos discos tienen además la particularidad de estar realizados en dos piezas: la pista de frenada, que es de acero, y la araña que se sujeta a la rueda (mediente 6 tornillos o por el sistema center lock) que está facturada en aluminio 7075 T6 mecanizado CNC. Esta araña es compatible con sensores magnéticos para bicicletas eléctricas, ya que se ha destinado un espacio para ellos.

La unión semirrígida entre ambas piezas se realiza mediante 6 remaches huecos de 8 mm. Esa particularidad permite que la pista de frenada se vaya adaptando a las pastillas de una manera excepcional, por lo que la fuerza de detención llega de mejor manera, ofreciendo un rendimiento óptimo y un menor calentamiento. Comentar que existen discos Shark realizados en una pieza, más económicos que los apellidados EVO.

Pastillas de freno específicas para eBikes
Dentro del extenso catálogo de pastillas de la firma de Granollers nos encontramos con las G-1652 específicas para bicicletas eléctricas. Son del tipo semi-metálicas, lo que garantiza una gran relación entre eficacia de frenado y durabilidad, sin ruidos molestos a la hora de ser actuadas.

Las G-1652 están desarrolladas para ofrecer una gran resistencia al duro trato, y más siendo diseñadas para bicicletas eléctricas que demandan mucho. De hecho, estas son las únicas del catálogo que cumplen con la homologación ECE R90. Galfer tiene diseños para numerosas pinzas del mercado: concretamente puede suministrar hasta a 14 marcas diferentes. Más información en: Galfer Bike