5.600.000.000 € al año: Toyota recluta un ejército de 400.000 trabajadores para sus fábricas capaces de trabajar día y noche

Toyota planea desplegar 400.000 robots humanoides en sus fábricas de todo el mundo a partir de 2028, con una inversión anual de 1 billón de yenes (6.400 millones de dólares).

Al igual que el resto de la industria, Toyota confía en un futuro robótico para sus fábricas.
Al igual que el resto de la industria, Toyota confía en un futuro robótico para sus fábricas.
23/09/2026 13:30
Actualizado a 23/09/2026 13:30
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Cuando una fábrica de coches lleva décadas dependiendo del oficio de sus trabajadores más veteranos, el mayor riesgo no es la competencia, sino perder ese conocimiento cuando esos empleados se jubilan. Toyota ha decidido enfrentarse a ese problema con una apuesta de una escala poco habitual en la industria: desplegar 400.000 robots humanoides de desarrollo propio en sus plantas de fabricación de todo el mundo a partir de 2028.

El anuncio, sitúa a Toyota muy por delante de cualquier competidor en cuanto a la magnitud del proyecto. Incluso por encima de Tesla y sus robots Optimus, que prometieron en 2025 estar operativos, pero que todavía no han dado señales de vida. La compañía plantea una inversión anual de 1 billón de yenes, unos 5,583 millones de euros, destinada precisamente a automatizar sus plantas a medida que estas se renuevan o se reconstruyen.

Un reparto de robots entre la matriz y el resto del grupo

Desarrolladores Robot Toyota
El equipo responsable del desarrollo del ejército de robots de Toyota.

Del total de 400.000 unidades previstas, Toyota desplegará 150.000 robots en sus propias plantas, mientras que los 250.000 restantes se repartirán entre las 60 instalaciones de producción del grupo repartidas por todo el mundo. La instalación de estos robots se hará coincidir con los calendarios de renovación de las propias fábricas, con la introducción de nuevos modelos de coche y con la ampliación de capacidad de producción, en lugar de sustituir equipos que todavía funcionan.

ELEY, el robot que aprende observando a los trabajadores

El robot protagonista de este despliegue se llama ELEY, siglas en inglés de "robot de aprendizaje corporeizado para mejorar el rendimiento". Se trata de una plataforma alimentada por batería, con ruedas en lugar de piernas, que pesa unos 50 kilogramos. En lugar de una mano completamente humanoide, ELEY utiliza pinzas de dos dedos, una decisión que prioriza la fiabilidad demostrada frente al enfoque bípedo que están siguiendo otros fabricantes de robots como Tesla o Figure para sus propias plantas.

Robot Toyota
El robot ELEY ha sido diseñado para realizar labores simples. Al menos por ahora.

Según la información disponible, ELEY es capaz de realizar tareas como sacar componentes de cajas y colocarlos donde se necesitan, o doblar tejidos. Funciones básicas. Actualmente, el robot está pasando por un proceso de aprendizaje que incluye observar los movimientos y las tareas de los trabajadores en las líneas de producción.

Capturar el conocimiento de 18.000 maestros artesanos

El grupo Toyota emplea actualmente a 18.000 trabajadores veteranos conocidos como "takumi", cuya experiencia la compañía pretende capturar como datos de entrenamiento antes de que se jubilen. Toyota centralizará estos datos aprendidos para programar nuevos robots, con la idea de crear en el futuro un entorno en el que los propios robots se encarguen de formar a los empleados que se incorporen de nuevo, además de seguir aprendiendo de los trabajadores ya existentes.

Convivencia, no sustitución, según la propia compañía

Toyota Robot Fábrica
Toyota quiere que los robots aprendan de los maestros artesanos de sus fábricas.

La compañía ha querido dejar clara su intención con estas palabras: "los robots no están pensados para sustituir a los humanos, sino para convivir con ellos". En la misma línea se ha pronunciado el vicepresidente ejecutivo Hiroki Nakajima, señalando que la aspiración es lograr "un mundo en el que los robots convivan con los humanos, en lugar de sustituirlos".

Conviene tener en cuenta que la cifra de inversión cubre tanto máquinas humanoides como no humanoides, incluyendo la sustitución de equipos ya existentes, y que Toyota no ha confirmado de forma definitiva que la inversión vaya a llevarse a cabo con seguridad, ni durante cuántos años se mantendría. El despliegue se apoyará, además, en la infraestructura que Toyota ya ha construido a lo largo de décadas en sus fábricas, en lugar de partir completamente de cero.