Mercedes‑Benz ha anunciado un nuevo enfoque en su servicio de carga para coches eléctricos, conocido como MB.CHARGE: a partir del 1 de diciembre de 2025 se introducirá un nuevo sistema de precios flexibles. Hasta ahora, los usuarios podían contratar dos tarifas de suscripción de pago con precios fijos por kilovatio hora (kWh), pero este modelo desaparecerá y en su lugar habrá precios que variarán según el punto de carga, que después también se modificarán con descuentos en función del plan contratado.
Hasta ahora, las dos tarifas de suscripción que existían eran las “Public M” y “Public L”, que ofrecían tarifas fijas por kWh. Por ejemplo, en la tarifa M, que tiene una cuota mensual de 4,90 euros, se aplicaba un precio de 0,45 €/kWh en puntos de carga de corriente alterna (CA) y de 0,67 €/kWh en puntos de corriente continua (CC). Pero variaba en función de la estación de carga a la que se acudiera: en la de Mercedes-Benz el precio era de 0,39 €/kWh, mientras que en Ionity el precio era de 0,59 €/kWh. En la tarifa L, con una cuota de 12,90 €/mes, el precio por kWh era hasta 10 céntimos inferior.

Cambios en las tarifas
Con el nuevo esquema que entrará en vigor a partir del 1 de diciembre, la cuota mensual de la tarifa L bajará a 9,90 €, mientras que la tarifa M se mantiene en 4,90 €. Se trata de una modificación importante en la primera, pero lo que cambia de manera sustancial es que desaparecen los precios fijos por kWh en los puntos de carga de CA y CC para la mayoría de proveedores, dejando paso a un modelo de precios flexibles. Además, estará disponible una S que será la más básica, por la que no hay que pagar una cuota mensual.
Esta será el punto de referencia de los precios, ya que en la tarifa M se aplicará un descuento del 10 % sobre ella y en la L un descuento del 15 % sobre la misma. Esto ha generado cierta polémica, ya que, aunque en la tarifa superior se paga una cuota mensual inferior y se tiene un mayor descuento con kWh recargado, el usuario ya no sabrá de antemano cuál será el precio por kWh al que va a cargar: tendrá que consultarlo en la app de MB.CHARGE o en su vehículo antes de realizar la carga.
No será así en todos los operadores
También cabe destacar que este cambio no será así en todos los operadores, dentro de la red algunos seguirán con precios fijos. Dentro de la red de carga de Mercedes-Benz el precio se mantiene en 0,39 €/kWh. En el caso de Ionity, que tiene una asociación con Mercedes, la tarifa para los usuarios del plan M bajará de 0,59 €/kWh a 0,49 €/kWh a partir de diciembre, y en la tarifa L será de 0,44 €/kWh. Además, se crea lo que la empresa denomina “Preferred Partner Network”, en el que se agrupan grandes operadores como Aral Pulse, Shell Recharge y Mer, donde los usuarios pagarán a partir de 0,55 €/kWh (tarifa M) o 0,49 €/kWh (tarifa L) en esos puntos de carga especiales, más un cargo adicional de 0,05 €/min tras los 90 minutos de carga.
El nuevo formato no ha convencido a todos los operadores y, por ejemplo, en Alemania MB.CHARGE no permite la carga en los puntos de las compañías municipales asociadas con Smartlab, pues Mercedes habría considerado que la oferta que proponía el proveedor era “económicamente inaceptable”.
