Canadá y China han alcanzado un importante acuerdo comercial por el que el país norteamericano reducirá los aranceles a la importación de coches eléctricos. De hecho, el entendimiento hará que estos pasen del 100% a sólo el 6,1%, reduciéndose así en un 93,9%. Doug Ford, primer ministro de Ontario, reniega completamente de esta decisión y pide a la ciudadanía adoptar medidas para boicotear la compra de vehículos eléctricos chinos.
Según el político, el motivo principal para ello es advertir a sus conciudadanos del duro golpe que esto supondrá para la industria nacional canadiense. Precisamente por ello, Ford ha lanzado un comunicado personal donde pide a los habitantes del país para que se mantengan “alejados de los vehículos eléctricos chinos por completo y boicotearlos. Los empleos locales están en riesgo y también la base manufacturera de Canadá”.

El primer ministro de Ontario no quiere coches eléctricos chinos en Canadá
Esta reducción arancelaria lleva en negociaciones desde hace varios meses, pero no ha sido hasta la tercera semana de enero de 2026 cuando se ha alcanzado un acuerdo aparentemente definitivo. No obstante, desde incluso antes de que se confirmara tal entendimiento, Ford ya había revelado su preocupación sobre ello, pues, Mark Carney, primer ministro de Canadá, habría llevado a cabo este acuerdo sin la debida consulta al resto de líneas políticas.
“Quizás algunas personas los compren, pero desaconsejo a cualquiera que compre un vehículo eléctrico chino. Pero si deciden hacerlo, ¿a qué precio? ¿A costa de que su vecino de la esquina, que trabaja en el sector automotriz, se quede sin trabajo? Boicoteen los vehículos eléctricos chinos. Apoyen a las empresas que fabrican sus vehículos aquí. Este es un enfoque de equipo canadiense. Debemos mantenernos unidos”, concretó Doug Ford en su llamamiento.
Tras sellar su acuerdo, Carney concretó que, gracias a esta reducción arancelaria, alrededor de 49.000 coches eléctricos chinos podrán importarse hasta Canadá con un impuesto reducido del 6,1%. Además de esto, ya han sido varias las compañías orientales que han mostrado interés en poder fabricar sus modelos ‘baratos’ dentro del país norteamericano. Y todo esto, a Ford no le termina de convencer.

“Las cifras simplemente no me cuadran. Aunque empiecen a ensamblar, ¿qué pasa con la cadena de suministro? Vienen y ensamblan, pero traen todas las piezas chinas; eso no significa nada. Queremos asegurarnos de producir coches canadienses hechos por canadienses, con la investigación y el desarrollo, las especificaciones y todo, y el acero y el aluminio de Canadá. Es así de simple”, concretó Doug Ford en su comunicado.
Por otro lado, Mike Schreiner, líder del Partido Verde de Ontario, ha realizado unas declaraciones al programa CTV News. En su intervención dejó entrever que tampoco estaba muy de acuerdo con esta solución, ya que también aboga por generar más demanda de coches eléctricos, pero que estos sean fabricados en Canadá en lugar de abrirle el camino a las importaciones chinas.
“El acuerdo del gobierno federal con China amenaza la industria automotriz de Ontario. Esta es una razón más para que el primer ministro tome medidas audaces para presentar un plan integral que proteja a los trabajadores de Ontario, apostando a fondo por los incentivos para generar demanda de vehículos eléctricos fabricados en Ontario”, concluyó el político.