Ford está a punto de dar un salto de gigante en lo que respecta al lanzamiento de coches eléctricos. La marca norteamericana tiene prácticamente lista su nueva plataforma modular con la que el paso adelante será mayúsculo. Esta ahorrará peso, costes y logrará comercializar modelos eléctricos asequibles con buenas prestaciones.
El primer coche eléctrico que se asentará sobre esta nueva plataforma será un pick-up especialmente enfocada en el mercado norteamericano. No obstante, pocos meses más tarde hará aparición un compacto para Europa del que aún se desconocen la práctica totalidad de datos.
No obstante, pese a que sí se han publicado muchos detalles sobre esta nueva plataforma, las dudas siguen siendo muchas. En una reciente entrevista del CEO de Ford, Jim Farley, ha dejado claro algunos puntos clave adicionales.

La clave de los próximos Ford eléctricos: facilidad de reparación
Según afirmó el directivo, su objetivo para esta nueva generación de coches eléctricos es que su mecánica, arquitectura y diseño se simplifiquen notablemente con respecto a los modelos actuales. De hecho, el cambio será tan grande que Farley lo tilda de “radical” y de ser el más grande dese la llegada del mítico Ford Modelo T.
Entre otras cosas, la clave podría residir en cambiar cientos de piezas individuales y unificarlas todas en dos grandes estructuras de aluminio, las cuáles han bautizado como ‘Unicast’. Esto es algo muy similar a lo que Tesla ya comenzó a hacer con el Model 3 hace años. Gracias a ello se simplificará la producción y se reducirán mucho los costes.
Con todo ello, muchos expertos dudan de su eficacia, pues esto es algo que podría encarecer significativamente las reparaciones más comunes. “Si hasta ahora cambiabas una pequeña pieza por otra, ahora habrá que cambiar un gran componente”, afirman. Esto sería de gran importancia, ya que la marca está enfocada precisamente en lograr abaratar los costes operativos y, por ende, el precio final del coche y todo lo que de él derive.

El CEO de Ford responde ante los que dudan
Según el CEO, esto no será así, ya que su enfoque está puesto en la asequibilidad de las reparaciones, así como en su rapidez y sencillez. Por supuesto, aún son muchas las dudas que rodean a los nuevos coches eléctricos de Ford, pero una de sus fortaleza residirá en el diseño de su estructura. “Las grandes estructuras fundidas pueden diseñarse específicamente para absorber mejor los impactos y facilitar su reparación”, afirma Alan Clarke, director de Desarrollo de Vehículos Eléctricos, en el medio Automotive News.
Este es un sistema que otras muchas marcas, además de Tesla, ya usan, como Xpeng o Xiaomi, entre otros. Desde Ford afirman que “se pueden reparar o reemplazar parcialmente con mayor facilidad que las carrocerías tradicionales”. Además de todo esto, las piezas únicas de gran volumen, cuentan con una líneas de corte muy marcadas: “El vehículo tiene una línea punteada que indica dónde se puede cortar, y luego se pega la pieza de repuesto”.
Como ya hemos mencionado, aún son muchas las dudas que presentan estos nuevos coches eléctricos de Ford que deberían comenzar con sus ventas en 2027. El primer modelo eléctrico que llegaría a Europa sería un hipotético compacto, que no tendrá nada que ver con el ‘Fiesta’ que ya preparan de la mano de Renault. Este iniciaría su comercialización a finales de 2027 o principios de 2028.