El gigante automovilístico Chery ha celebrado su "Battery Night 2026". Durante el evento han anunciado nuevas tecnologías y han presentado una atrevida hoja de ruta de cara a los próximos años. La gran noticia es el desarrollo de sus baterías de estado sólido de la serie Rhino S, que ya han alcanzado una densidad energética de 400 Wh/kg. Este avance permitirá que los vehículos eléctricos dejen de ser esclavos de los puntos de carga, aspirando a autonomías superiores a los 1.500 kilómetros con una sola carga, una cifra que pulveriza los estándares actuales del mercado.
La importancia de este anuncio radica en que no se trata de una promesa a largo plazo. Chery ha confirmado que el Exeed ES8, un sofisticado modelo de tipo "shooting brake", será el primer vehículo encargado de validar esta tecnología en condiciones reales de circulación. Con un equipo de más de 1.200 especialistas y una inversión superior a los 1.270 millones de euros (10.000 millones de yuanes), la marca china se posiciona para liderar la próxima gran revolución del transporte sostenible.

Tecnología Rhino, la diversidad energética de Chery
La gama de baterías “Rhino Battery” de Chery ha sido la pieza central de la presentación. Son capaces de mostrar mostrar químicas tanto líquidas como de estado sólido. La serie Rhino S está dedicada a aplicaciones de estado sólido, con los modelos S1000, S1200 y S1500. La compañía ha anunciado que actualmente la gama Rhino S es capaz de alcanzar una densidad energética de 400 Wh/Kg, lo que permite superar la barrera de los 1.500 kilómetros de alcance. Los ingenieros de Chery aspiran a aumentar esa cifra más allá de los 600 Wh/Kg.
Si bien las baterías de estado sólido marcan el futuro de la empresa y de toda la industria del coche eléctrico, Chery sabe que el presente y los próximos años estarán marcados por baterías de estado líquido. La compañía ha anunciado una nueva generación de pilas LFP y NCM de lámina corta y gran cilindro, respectivamente. Con estas baterías, Chery quiere superar los registros de BYD con su nueva Blade Battery 2.0, recuperando 500 kilómetros de autonomía en 8 minutos y mostrando una vida útil de 5.000 ciclos de carga.

El camino hacia la producción masiva en 2027
El compromiso de Chery en el desarrollo de baterías de estado sólido está respaldado por una inversión sustancial, con más de 10 mil millones de yuanes, unos 1.270 millones de euros, destinados a I+D. El equipo especializado en I+D de estado sólido cuenta con más de 1200 profesionales, el 90% de los cuales posee maestrías o doctorados. Chery se enfrenta a una dura rivalidad en el campo energético. Empresas rivales como Dongfeng aseguran estar a la cabeza, mientras que BYD también ha trazado su propia hoja de ruta.
Aunque las pruebas del ES8 comienzan este año, la producción en serie a gran escala de las baterías de estado sólido está programada para 2027. Este despliegue por fases permitirá a Chery recopilar datos fundamentales a través de flotas de prueba antes de que la tecnología llegue al consumidor particular. Con este movimiento, el grupo dueño de OMODA y JAECOO demuestra que el futuro del coche eléctrico no solo es más autónomo, sino también más seguro y rápido de cargar que nunca.