El nombre Freelander ha vuelto, aunque ya no lleva el logo de Land Rover. Ahora es una marca propia creada por Chery y Jaguar Land Rover a través de su empresa conjunta en China, y su primer modelo, el Freelander 8, es un enorme SUV eléctrico de autonomía extendida que salió a la venta allí a principios de septiembre. La versión de seis plazas se entrega desde hace semanas, mientras que la de cinco plazas acaba de ser entregado a los primeros clientes.
El arranque ha sido bueno, ya que el Freelander 8 sumó 5.000 pedidos en firme en solo 12 horas, aunque no todos los pedidos se transformarán en ventas. La versión de cinco plazas es la más barata de la gama y la que más espacio de carga ofrece. Además, la marca ya ha confirmado que Europa entra en sus planes, aunque todavía sin fecha.
Un maletero de furgoneta en un SUV de 5,1 metros

El Freelander 8 mide 5.118 milímetros de largo, 2.050 de ancho y 1.898 de alto, con una distancia entre ejes de 3.040 milímetros, lo que lo coloca entre los SUV grandes del segmento E. Su tamaño es similar al de un Defender 110. Al prescindir de la tercera fila, la versión de cinco plazas ofrece un maletero de 935 litros, que llega a los 2.330 litros con los asientos traseros abatidos, mientras que la de seis plazas se queda en un máximo de 1.188 litros. Puede llevar además un gancho para remolcar hasta 2.000 kilos.
Un eléctrico con generador de gasolina y casi 830 caballos
En el Freelander 8, las ruedas siempre las mueven motores eléctricos, y el motor de gasolina 1.5 turbo funciona solo como generador. La batería es de litio ternario (NCM), la fabrica CATL y tiene 60,3 kWh, suficientes para recorrer 310 kilómetros en modo eléctrico según el ciclo chino CLTC. Con el protocolo armonizado WLTP, más cercano al uso real, la cifra baja a 254 kilómetros.

Gracias a la carga 6C, la batería puede pasar del 20% al 80% en 12 minutos, y el depósito de gasolina es de 60 litros, por lo que su autonomía teórica es superior a los 1.000 kilómetros. Los dos motores eléctricos generan un esquema de tracción total y su rendimiento conjunto alcanza los 829 caballos y los 813 Nm de par motor, con los que este gigante acelera de 0 a 100 kilómetros por hora en 4,6 segundos.
Pensado para salir del asfalto
El motor trasero rinde 340 CV y lleva una caja reductora de dos velocidades con marcha corta, que multiplica la fuerza hasta los 8.000 Nm de par en las ruedas, muy útil para trepar o salir de un atolladero. Toda la gama monta suspensión neumática de doble cámara y dirección en las ruedas traseras, que giran hasta 10 grados y dejan el radio de giro en 5,15 metros, una cifra propia de un coche bastante más pequeño.

El sistema i-ATS, desarrollado junto a Huawei, reconoce el terreno y ajusta la mecánica de forma automática. Según la información oficial del lanzamiento, la versión Max añade tres bloqueos: un diferencial delantero mecánico, un autoblocante electrónico trasero y un bloqueo central digital.
Precios y llegada a Europa
El Freelander 8 de cinco plazas se vende en tres versiones, Pro, Max y Max+, con precios oficiales que van de los 40.287 a los 50.687 euros, y con las ayudas de lanzamiento de la marca se queda entre 37.687 y 48.087 euros. La versión de seis plazas cuesta 1.300 euros más en cada nivel. En Europa llegará después de Oriente Medio, Australia y Nueva Zelanda, y con otra mecánica, ya que las primeras cifras de la versión internacional hablan de un híbrido enchufable con motor 2.0 turbo, batería de 34 kWh, 620 CV y 110 kilómetros de autonomía eléctrica.