La movilidad está a punto de cambiar para siempre. Uber y Rivian han anunciado una alianza estratégica que promete llevar los robotaxis a una nueva escala. Y aunque pocos lo crean posible, Europa está en sus planes. El acuerdo no es precisamente pequeño. Uber invertirá hasta 1.250 millones de dólares en Rivian para impulsar el desarrollo y despliegue de vehículos autónomos
El objetivo de la conocida plataforma no es otro que crear una flota masiva de robotaxis eléctricos que funcionen directamente dentro de la app de Uber. Su puesta en marcha se producirá antes de lo que se podría esperar, debido a que Uber ve que sus rivales (Tesla o Waymo) podrían adelantarle en esta carrera si no despliega su nuevo servicio a tiempo.

Uber plantea una revolución de cara a los próximos 5 años
El protagonista de esta nueva división de Uber será el futuro SUV eléctrico y accesible de Rivian, el R2, que se convertirá en la base de este servicio sin conductor. El plan arrancará en Estados Unidos, concretamente en las ciudades de San Francisco y Miami. Pero lo realmente importante vendrá después, con su esperada expansión internacional.
La hoja de ruta dará comienzo en el año 2028, sobre las mencionadas ciudades norteamericanas. Acto seguido, las previsiones apuntan a que estos robotaxis llegarán a otras 25 ciudades en todo el mundo, incluyendo mercados en Europa durante esta misma década.
Durante la primera fase (en 2028) se desplegarán 10.000 unidades totalmente autónomas. Una vez el negocio vaya tomando velocidad de crucero, se ampliarán las unidades hasta las 50.000 anunciadas para el año 2031. Su presencia en Europa debería darse en torno al año 2029.

Uber quiere ser una plataforma global de taxis autónomos
La estrategia de Uber es bastante clara, pues busca convertirse en una plataforma global donde convivan diferentes proveedores de vehículos autónomos. En lugar de desarrollar sus propios coches, la compañía apuesta por alianzas con fabricantes como Rivian, integrando directamente sus flotas en su ecosistema digital.
Por su parte, Rivian ve en este acuerdo una oportunidad clave para crecer más allá de la venta tradicional de coches. El fabricante está apostando fuerte por la conducción autónoma, desarrollando sistemas avanzados con múltiples sensores, cámaras, radares y LiDAR, y una nueva generación de software capaz de operar sin conductor en entornos reales.
Este tipo de vehículos representan uno de los cambios más disruptivos del sector. Con esto, se empezaría a decir ‘adiós’ al clásico sistema de transporte de personas. Estos coches podrán circular sin intervención humana alguna. Uno de los propósitos es que puedan funcionar casi de forma continua y reducir los costes del transporte, según confirman desde Uber.

El Rivian R2 como protagonista de esta revolución
RJ Scaringe, CEO de Rivian, apuntó en su comunicado: “Estamos muy entusiasmados con esta alianza con Uber. Nos ayudará a acelerar nuestro camino hacia la autonomía de nivel 4 y a crear una de las plataformas autónomas más seguras y cómodas del mundo”.
Por su parte, el CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, concretó: “Nos convence el enfoque de Rivian: el desarrollo conjunto del vehículo, la plataforma informática y el software, manteniendo al mismo tiempo un control integral sobre la fabricación y el aprovisionamiento a gran escala en Estados Unidos. Esta integración vertical, combinada con los datos de la creciente flota de vehículos privados y la experiencia en la gestión de los complejos requisitos de las flotas comerciales, refuerza nuestro compromiso de establecer estos objetivos ambiciosos pero alcanzables”.
Recordemos que el Rivian R2 es un SUV eléctrico que llegará al mercado este mismo año 2026 en Estados Unidos y, desde 2027, también lo hará en Europa. Este promete ser una piedra en el zapato para rivales como el Tesla Model Y o el futuro SUV accesible de Lucid. Todavía no se conoce cuál será su precio de partida, aunque todo apunta que se situará por debajo de los 50.000 euros cuando llegue al Viejo Continente.