La escasez de litio podría chocar frontalmente con el ‘boom’ del coche eléctrico en 2028, según un estudio

Un estudio apunta a que en 2028 podría producirse una crisis por escasez de litio. Si no se actúa ya, las consecuencias a largo plazo podrían ser ‘destructivas’ para el coche eléctrico.

La industria deberá intensificar su inversión en nuevas baterías ajenas al litio.
La industria deberá intensificar su inversión en nuevas baterías ajenas al litio.
08/03/2026 12:30
Actualizado a 08/03/2026 12:30

El mercado global de vehículos eléctricos podría enfrentarse a un serio problema en los próximos años: una escasez significativa de litio (mineral clave para baterías) que podría llegar ya en 2028. Este escenario no solo pondría en riesgo los planes de crecimiento de infinidad de marcas de coches, sino también afectaría a otras industrias que dependen de baterías, como la de los smartphones, por ejemplo.

Así lo apunta un nuevo informe publicado por Wood Mackenzie sobre la 'Perspectiva de la Transición Energética del Litio'. “El mercado del litio se encamina hacia una crisis de suministro mucho antes de lo que muchos actores de la industria prevén. En escenarios climáticos ambiciosos, prevemos déficits emergentes a partir de 2028. La industria debe actuar ahora, a medida que los gobiernos avanzan en las políticas hacia las cero emisiones”, afirmó Allan Pedersen.

bateria
El litio es un material de gran uso dentro de las baterías de coches eléctricos.

La industria de coches eléctricos podría sufrir una nueva crisis

La demanda de coche eléctricos está creciendo a un ritmo elevado. Sin embargo, la oferta de litio, elemento esencial en muchas baterías modernas, no avanza al mismo ritmo, lo que podría provocar un desajuste crítico entre oferta y demanda en tan solo unos pocos años.

Este problema surgiría porque la extracción y el procesamiento de litio no se pueden acelerar de la noche a la mañana. Aunque hay importantes depósitos en países como Australia, Chile y Argentina, las inversiones necesarias para expandir la explotación minera, construir plantas de refinado y desarrollar infraestructura son enormes y requieren años de planificación y permisos regulatorios.

Sin litio suficiente, los fabricantes tendrían que competir por recursos limitados, lo que podría elevar significativamente el precio de las baterías y, por ende, de los propios vehículos eléctricos. Esto sería un golpe duro para las estrategias de muchos fabricantes que actualmente están consiguiendo ofrecer coches más asequibles para atraer así a más clientes y ampliar las ventas de modelos ‘cero emisiones’.

elementos
Los elementos clave en las baterías tendrán mucha demanda pero poca oferta natural.

Las predicciones y posibles soluciones a esta crisis

En su estudio, Wood Mackenzie presenta cuatro grandes vías de transición eléctrica. En el posible más austero, en 2050 la demanda de litio oscilaría en torno a las 5,6 millones de toneladas. En caso de lograr el ansiado ‘cero neto’ en la industria, esta cifra aumentaría hasta las 13,2 millones de toneladas.

Los coches eléctricos representan entre el 72 y el 80% de la demanda del litio en ambas posibilidades. En el ‘peor’ de los casos, estos vehículos alcanzarían el 75% en la cuota de venta internacional en 2040, mientras que en el ‘mejor’ escenario, ese porcentaje aumenta hasta el 95%. Ya en 2050, las baterías representarán entre el 96% y el 98% de la demanda total de litio.

Al mencionado aumento en la demanda de coches eléctricos también hay que sumar el también mayor auge de dispositivos electrónicos. De forma paralela, el incremento de las energías renovables también serán clave en la necesidad de un mayor número de baterías de almacenamiento.

reciclaje
El reciclaje de materiales sólo paliaría el problema y no lo solucionaría.

Desde el mencionado informe apuntan que el reciclaje de baterías jugará un papel muy importante a la hora de paliar esta consecuencia. Sin embargo, no supondrá una solución plena en el corto plazo. El estudio afirma que el suministro de materiales reciclados crecerá entre un 13 y un 16% anual, especialmente en torno al año 2040, a medida que las baterías actuales lleguen al final de su vida útil. En el 2050, el suministro de litio reutilizado alcanzaría las 2,7 millones de toneladas. Con estas cifras en la mano, aún así seguiría siendo insuficiente para frenar la potencial crisis por la escasez de litio.

Por ello, el estudio firma que la inversión deberá ir destinada, en buena parte, al desarrollo de alternativas a las baterías de litio, como las más recientes baterías de sodio. No obstante, esto supondría un aporte de hasta 276.000 millones de dólares en el escenario de lograr el ‘cero neto’. En caso contrario, las cifras de demanda de litio llegarían a ser muy superiores a la propia oferta natural de este preciado material.