España está cambiando (y mucho) el mapa del coche eléctrico: viajar lejos empieza a dejar de ser el gran problema

España cerró el segundo trimestre de 2026 con 56.682 puntos públicos de recarga operativos, 2.806 de ellos con potencias de 250 kW o más.

Carga Coche Eléctrico
España ya cuenta con más de 56.000 puntos públicos de recarga plenamente operativos.
10/09/2026 15:30
Actualizado a 10/09/2026 15:30
Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

España sigue ampliando su infraestructura para el coche eléctrico y los datos empiezan a mostrar una mejora especialmente importante para quienes necesitan hacer viajes largos. Según el último Barómetro de Electromovilidad de ANFAC, el país cerró el segundo trimestre de 2026 con 56.682 puntos públicos de recarga operativos, después de incorporar otros 1.605 entre abril y junio.

El crecimiento no se limita además a los cargadores urbanos o de baja potencia. Los puntos capaces de ofrecer 250 kW o más alcanzan ya las 2.806 unidades, 337 más que tres meses antes, y representan alrededor del 5% de toda la infraestructura pública disponible. ANFAC considera este tipo de instalaciones especialmente importantes para facilitar los desplazamientos de larga distancia y la electrificación del transporte pesado.

iberdrola bp pulse
La infraestructura española mejora, aunque sigue por debajo de la media europea.

La recarga ultrarrápida gana terreno en las carreteras españolas

La mayor parte de la red española continúa formada por cargadores de hasta 22 kW, que concentran cerca del 70% de los puntos operativos. Sin embargo, el despliegue de instalaciones de muy alta potencia está creciendo con rapidez: solo durante el primer semestre de 2026 se incorporó el equivalente al 90% de todos los puntos de 250 kW o más instalados durante 2025.

A esa infraestructura contribuyen diferentes operadores privados. Iberdrola superó a comienzos de 2026 los 11.000 puntos públicos operativos en España, tras añadir más de 2.500 durante el año anterior. Endesa, por su parte, cuenta con cerca de 7.200 puntos instalados, mientras que Repsol dispone actualmente de más de 4.600 puntos pertenecientes a su propia red.

El despliegue de las compañías especializadas también continúa avanzando. Zunder, centrada especialmente en la carga rápida y ultrarrápida, supera los 1.300 puntos entre España, Francia y Portugal, mientras que la alianza Iberdrola - BP Pulse rebasó a comienzos de año los 2.000 puntos públicos operativos en la Península Ibérica.

El gran problema sigue siendo todo lo que ya está instalado pero no funciona

La evolución de la red, sin embargo, mantiene una importante asignatura pendiente. ANFAC contabiliza 17.821 puntos de recarga instalados que todavía no están operativos, principalmente por dificultades relacionadas con autorizaciones y con el acceso y conexión a la red de distribución. Si todos ellos estuvieran funcionando, España dispondría de 74.503 puntos públicos.

zunder
La red ultrarrápida sigue creciendo y ya supera los 2.800 puntos de alta potencia.

Eso significa que actualmente el 23,9% de toda la infraestructura instalada permanece fuera de servicio. El problema también aparece en las redes de algunos operadores: Endesa reconoce que más de 1.300 de sus aproximadamente 7.200 puntos instalados continúan pendientes de las autorizaciones necesarias para poder conectarse a la red eléctrica.

España mejora, pero todavía está lejos de la media europea

El aumento de cargadores tampoco significa que España haya alcanzado ya los niveles de infraestructura de los mercados europeos más avanzados. El indicador de recarga elaborado por ANFAC se sitúa en 15,4 puntos sobre 100, mientras que la media europea alcanza los 31,1 puntos. Además, España ha conseguido por ahora el 67% del objetivo de potencia instalada previsto para 2026.

Los datos reflejan, por tanto, una red mucho más preparada que hace unos años para asumir desplazamientos largos en coche eléctrico, especialmente gracias al crecimiento de la alta potencia. Pero también muestran que el despliegue todavía está incompleto: miles de cargadores esperan entrar en funcionamiento y España continúa por debajo de Europa en infraestructura. La mejora es clara, aunque las cifras de ANFAC todavía no permiten hablar de un problema completamente resuelto.