No es ningún secreto que Ford está teniendo más problemas de los imaginables para conquistar el mercado eléctrico. Hasta ahora, los de Michigan han apostado por desarrollos propios y combinados. El Ford Mustang Mach-e fue su primera y acertada toma de contacto con el mundo eléctrico, sin embargo, las pérdidas de la división han obligado a tomar otros caminos. En Europa mantienen una sólida alianza con Volkswagen y recientemente han acordado proyectos compartidos con Renault y Geely. Sin embargo, Ford sabe que no puede depender exclusivamente de terceros si quiere reafirmarse en la categoría.
Desde hace más de un año, Ford trabaja en el desarrollo de una nueva línea de productos. Una nueva plataforma universal capaz de adaptarse a multitud de carrocerías y tamaños. Desde el principio hemos sabido que el primero de los coches en utilizar esa estructura sería una camioneta de tamaño medio. Hasta ahora no hemos sabido su nombre. Tal y como ha confirmado la propia marca se llamará Fathom. Será 100% eléctrica y, en un principio, no podrá comprarse si vives en Europa.
Plataforma Universal EV y batería LFP

El Fathom está concebido para situarse por debajo de la barrera de los 30.000 dólares (26.000 euros), buscando ampliar la base de clientes dentro del mercado de los vehículos utilitarios de batería. La llegada del Fathom marca el debut operativo de la nueva arquitectura modular Universal EV, desarrollada por un equipo especializado de ingeniería liderado por Alan Clarke, ex directivo de Tesla. El desarrollo busca maximizar la eficiencia industrial y recortar los costes de producción mediante un chasis optimizado desde cero para trenes motrices eléctricos.
La base técnica ha sido diseñada para reducir la complejidad del bastidor y dar soporte a un paquete de baterías de rango estándar con química de litioferrofosfato (LFP). Esta adopción permite ofrecer un coste de fabricación reducido y una mayor resistencia térmica frente a ciclos de carga frecuentes. Asimismo, la arquitectura eléctrica de la camioneta incorpora un sistema de alimentación bidireccional, lo que habilita la exportación de corriente eléctrica desde la batería a elementos externos como herramientas. Jim Farley, CEO de Ford, se ha encargado de alimentar las expectativas; “es más avanzada que la de un hipercoche” ha llegado a reconocer.
Habitabilidad y capacidad de carga

A pesar de situarse en el segmento de las pick-up de tamaño compacto o medio, la distribución del espacio permite con una cabina dual con capacidad para cinco pasajeros adultos. La marca proyecta que el espacio disponible en el habitáculo sea superior al de un todocamino medio como el Toyota RAV4, optimizando la distancia entre ejes para maximizar el confort de los ocupantes. Lo diseñadores aprovechan, además, la ausencia del motor de combustión para añadir soluciones de transporte adicionales con un maletero independiente o una caja posterior de gran capacidad.
La gestión del tren rodaje incorpora de serie la instalación del soporte físico necesario para el funcionamiento del sistema de asistencia al conductor BlueCruise. Esta tecnología supervisa la dirección y el guiado sobre la calzada en tramos de autopista homologados, apoyándose en la electrónica del chasis para ajustar la velocidad y mantener el centrado en el carril. El paquete integra un software de gestión con navegación mediante Apple Maps, además de compatibilidad con las aplicaciones Apple CarPlay y Android Auto. La plataforma permite también el uso de la función de llave digital para la apertura del habitáculo y el arranque del sistema.
Calendario de producción y precios de comercialización
La revelación del nombre, así como el de nuevos detalles técnicos, incita a pensar que Ford tiene muy evolucionado el desarrollo de su nueva camioneta eléctrica de bajo prespuesto. La firma de Dearborn maneja plazos bastante optimistas. La apertura del periodo de reservas, desde 28.350 dólares, de la camioneta está programada para principios del 2027. El inicio de la producción en serie, en la factoría de Kentucky, y las primeras entregas a clientes están previstas para el otoño de ese mismo año. A Ford le ha costado 9 meses encontrar el nombre perfecto para un coche que tiene una gran responsabilidad sobre sus espaldas.