Jim Farley, CEO de Ford, sobre las marcas chinas: “Sus coches pasaron de estar claramente detrás de nosotros a estar delante”

El ejecutivo considera que hace 5 años la industria ya sabía lo que se estaba gestando, pero que nadie se imaginaba hasta qué nivel.

Ford
Jim Farley ya se ha pronunciado a favor de los coches chinos en múltiples ocasiones.
07/03/2026 12:30
Actualizado a 07/03/2026 12:30

Una vez más, Jim Farley, CEO de Ford, ha sido sincero sobre el estado de la industria automotriz en el mundo. Su compañía opera, principalmente, en Estados Unidos y Europa, dos mercados muy diferentes entre sí. No solo por el tipo de vehículos que se venden en uno y otro, también porque mientras que el primero está blindado ante las marcas de coches chinas, en el segundo están empezando a convertirse en el rival a batir.

El ejecutivo tiene claro que, aunque la situación haya explotado de manera más o menos reciente, es algo que lleva gestándose bastante tiempo, algo que además ya, o bien sabían, o bien intuían en el mundillo: “Cualquiera en la industria automotriz que no presintiera que algo iba a pasar en China hace cinco años se estaba engañando a sí mismo. Ciertamente, yo lo pensaba. Pero ¿sabíamos que las empresas y las marcas locales se volverían tan buenas tan rápido? De ninguna manera”.

Xiaomi SU7 Delantera
El Xiaomi SU7 es uno de los modelos que han sido objeto de sus elogios.

El gigante no tan dormido

La industria china del automóvil llevaba mucho tiempo desarrollándose y en algún momento tenía que explotar, pero el desconocimiento por parte de sus rivales europeos y estadounidenses era demasiado grande como para poder valorar de manera acertada la situación. Farley señala: “No pudimos viajar durante la COVID. No fuimos a China durante la COVID. Así que fue invisible para nosotros. Pero recuerdo haber ido justo después con nuestro vicepresidente, John Lawler. Ambos nos miramos después de una hora y pensamos: ¡Madre mía! ¿Qué demonios ha pasado?”.

Lo que se encontraron allí no era lo que esperaban, de hecho, superó con creces sus expectativas y se dieron cuenta de que la idea que se habían formado en sus cabezas era completamente errónea: “Sus coches pasaron de estar claramente detrás de nosotros a estar delante. Los diseños eran hermosos. Eran coches eléctricos. Nio tenía intercambio de baterías. Fue simplemente impactante, francamente”.

Tiene muy claro que el problema primigenio es de percepción: sencillamente no se sabía nada sobre la industria china y el resto del mundo la infravaloró. “Los fabricantes locales, con el apoyo masivo del gobierno chino, se convirtieron en marcas poderosas. Mucha gente dice ahora: ‘Bueno, BYD tiene más éxito en volumen que Tesla’, y puede que piensen que es un fenómeno reciente. Pero BYD lleva 20 años fabricando vehículos eléctricos”, apunta.

Coches chinos, electrificación y conducción autónoma

El ejecutivo es consciente de que el sector está en un punto de inflexión importante, no solo por la irrupción de las marcas chinas, también por la electrificación y la llegada de los vehículos autónomos, como comenta a Car and Driver.

“El viaje, las motivaciones están cambiando. De niño, mi experiencia en la industria consistía en que un cliente se subía al vehículo y lo usaba para conducir. Es como un teléfono: llegaron los smartphones y ahora ya no lo usamos para hablar. La mayoría del tiempo, lo usamos para otras cosas”, expone.

Y considera que la concepción misma del coche va a cambiar para siempre: “Tenemos que pensar cada vez más en cómo nuestro vehículo es un tercer espacio, un espacio de entretenimiento. Ahora que puedes conducir por la autopista y tienes 45 minutos libres, ¿qué vas a hacer en tu coche? ¿Basta con hacer videoconferencias y consumir el contenido que consumirías en casa? ¿O necesitamos cambiar las motivaciones para hacer algo más?”.

Su conclusión es concisa: “Todos piensan que estas tres cosas (China, software y vehículos eléctricos) son lo mismo. No, no son lo mismo. El software es diez veces más importante para mí”.