La industria automotriz está viviendo tiempos convulsos y de cambios acelerados. Según se rumorea desde China, Mercedes-Benz, un baluarte del lujo alemán, parece haber tomado una decisión pragmática para asegurar su competitividad en el mercado de acceso. Según informes de medios chinos, la marca de la estrella ha puesto su mirada en la arquitectura electrónica de su socio estratégico Geely, los dueños de marcas como Volvo y Lynk & Co, para dar vida a una nueva generación de vehículos compactos globales. Mercedes ya planea un cambio para el recién presentado CLA.
Este movimiento no es solo una colaboración técnica, sino un cambio estructural profundo. Mercedes habría decidido trasladar el centro de desarrollo de sus modelos compactos directamente a China. El objetivo es claro: aprovechar la madurez de la cadena de suministro de vehículos eléctricos del país asiático y la agilidad de los ecosistemas tecnológicos locales para reducir costes y mejorar los márgenes de beneficio, que han estado bajo presión en los últimos ejercicios.

“Phoenix” y China como centro global de desarrollo
Mercedes-Benz planea construir una plataforma completamente nueva para sus coches eléctricos más pequeños, actualmente conocida únicamente por el nombre en clave "Phoenix", deshaciéndose de la nueva arquitectura MMA. Para lograrlo, el fabricante alemán se ha asociado con la empresa china Geely, que pronto estará disponible en España. Mercedes utilizará la arquitectura electrónica y eléctrica de Geely, conocida como GEEA 4.0 (Geely Electronic & Electrical Architecture).
Se trata de un sistema nervioso digital que ya ha demostrado su eficacia en términos de costes y flexibilidad, y permitirá a Mercedes centrarse en lo que mejor sabe hacer: diseño, calidad y experiencia de usuario. Se espera que el proyecto entre en fase de producción en masa para el año 2030. Estará destinada a fabricar los sucesores eléctricos de los modelos más vendidos de la gama de entrada, como el Clase A, el Clase B y el CLA. Al utilizar la base técnica de Geely, Mercedes espera obtener una ventaja competitiva en el control de costes.
Bajo esta reorganización, el Centro de I+D de Mercedes-Benz en China se convertirá en la sede mundial para el desarrollo de vehículos compactos. Este centro, que cuenta con una plantilla de aproximadamente 2.000 profesionales, supervisará de forma independiente el diseño y la ingeniería de los nuevos modelos. Es un paso histórico que otorga a la división china una autonomía sin precedentes dentro del organigrama global de la firma alemana.

Desmentidos y la realidad de una industria en cambio
A pesar de la fuerza de estos informes, la situación ha generado una respuesta oficial inmediata. Mercedes-Benz ha salido al paso de las informaciones calificando los detalles de esta cooperación específica como fabricados e inciertos. No obstante, el sector observa con atención, ya que la relación entre ambas empresas es sólida. Geely es uno de los mayores accionistas de Mercedes y ambas ya gestionan de forma conjunta la marca Smart.
Lo que es innegable es que el panorama automotriz mundial se está rediseñando. La posible adopción de tecnología externa por parte de una marca con la historia de Mercedes subraya que, en la carrera por la electrificación, la eficiencia económica pesa tanto como el legado de ingeniería. El proyecto representa la necesidad de las marcas tradicionales de reinventarse para sobrevivir en la era del kilovatio.
Fuente: 36Kr