Pasar junto a un dispositivo colocado en el margen de una carretera podría servir en el futuro para saber si un coche está contaminando mucho más de lo que debería. No es necesario detenerlo, conectarlo a ninguna máquina ni realizar una inspección convencional: la medición se hace mientras el vehículo circula y apenas necesita unos instantes.
España es precisamente uno de los países que más ha avanzado en este terreno. Durante los últimos años se han realizado pruebas con sistemas de teledetección de emisiones y, desde febrero de 2026, existe además una norma específica que define cómo deben funcionar estos equipos. El objetivo pasa por identificar vehículos especialmente contaminantes utilizando sus emisiones reales y no únicamente su antigüedad o clasificación ambiental.

Un sensor junto a la carretera puede analizar los gases al paso del coche
Estos equipos, conocidos como instrumentos de medida remota de emisiones de vehículos (IMREV), pueden situarse junto a una vía y analizar los gases generados por los coches que pasan por delante. Opus RSE es una de las compañías que trabaja con esta tecnología en España y sus sistemas emplean haces de luz infrarroja y ultravioleta para estudiar la composición de la pluma de gases expulsada por el escape.
De esta forma es posible obtener información sobre contaminantes como los óxidos de nitrógeno o el monóxido de carbono sin interferir en la circulación. La medición puede combinarse además con cámaras de reconocimiento de matrículas, lo que permite asociar los resultados con las características técnicas del vehículo y detectar comportamientos anómalos dentro de modelos equivalentes.
El salto importante en España llegó el pasado 25 de febrero de 2026, cuando entró en vigor la norma UNE 82509:2026. El Centro Español de Metrología confirma que es la primera norma nacional que establece requisitos metrológicos y procedimientos de ensayo específicos para estos dispositivos, lo que permite certificarlos voluntariamente siguiendo criterios técnicos comunes.
Europa quiere utilizar esta tecnología para encontrar los coches que más contaminan
La Comisión Europea también ha incluido la teledetección en la revisión de su normativa de inspección técnica. La propuesta actualmente en tramitación plantea que los Estados miembros analicen mediante estos sistemas cada año un volumen equivalente, como mínimo, al 30% de los vehículos matriculados en su territorio.

Eso no significa que una lectura elevada vaya a convertirse automáticamente en una sanción o en una ITV desfavorable. El texto europeo establece precisamente que una sola medición remota no puede determinar si un vehículo cumple o incumple. La comprobación adicional se plantearía cuando existan al menos tres mediciones en seis meses que indiquen emisiones anormalmente altas frente a otros vehículos de la misma categoría y tecnología.
La principal diferencia respecto al sistema utilizado actualmente en muchas Zonas de Bajas Emisiones está en el dato que se toma como referencia. Las ZBE clasifican los vehículos principalmente mediante su distintivo ambiental y características de homologación, mientras que estos dispositivos permiten conocer cuánto está contaminando realmente un coche en circulación. Esto abre la puerta a localizar modelos con averías, sistemas anticontaminación manipulados o emisiones muy superiores a las que cabría esperar independientemente de la etiqueta que lleven en el parabrisas.