La colaboración entre fabricantes tradicionales de occidente y gigantes automovilísticos asiáticos está a la orden del día. Cada vez son más las empresas tradicionales que buscan la colaboración con empresas chinas. Ford se suma ahora a esa corriente. Tras la creación formal de una empresa conjunta de producción en las instalaciones de Almussafes, en Valencia, se ha ratificado que Ford utilizará la arquitectura modular GEA (Global Intelligent New Energy Architecture) de Geely para sustentar un todocamino completamente inédito destinado al mercado europeo.
La confirmación de este proyecto la ha formalizado An Conghui, el nuevo presidente del Grupo Geely tras la marcha de Li Shufu, fundador de la empresa y máximo responsable de la misma durante los últimos 40 años. La nueva sociedad conjunta, controlada en un 66% por Ford y en un 34% por Geely, tiene programado el inicio de sus actividades operativas en la primera mitad de 2027, fijando el arranque del ensamblaje en serie de los primeros vehículos a lo largo de 2028. El Geely EX2, el coche eléctrico más vendido de China, será el primero en salir de la línea de montaje, pero no será el único.
Versatilidad multienergía de la arquitectura modular GEA

En el plano técnico y constructivo, la arquitectura GEA destaca por su flexibilidad mecánica para integrar diferentes tipos de esquemas de propulsión de alta eficiencia. La estructura ha sido diseñada para dar soporte a sistemas totalmente eléctricos de batería, variantes híbridas enchufables convencionales y configuraciones con generador térmico de autonomía extendida (EREV).
En el mercado chino, esta plataforma modular ya da servicio a modelos de producción como el Geely EX5, a la venta en España como Geely E5, el Galaxy Starship 7, el Geely EX2 y el Monjaro EM-i. Su adaptación a las líneas de producción valencianas permitirá a Ford poner en el mercado mecánicas electrificadas de desarrollo rápido sin la necesidad de asumir en solitario los costes de ingeniería de un chasis propio. Mientras tanto, Ford sigue trabajando en el desarrollo de su propia plataforma universal de coches eléctricos. El primer modelo en utilizarla será una pick-up de tamaño medio que será presentada oficialmente como Ford Fathom.
Puesta a punto con ADN dinámico propio de Ford

A pesar de recurrir a la estructura básica del consorcio asiático, los ingenieros de Ford se encargarán de aplicar un calibrado exclusivo en los conjuntos de suspensión, el tacto de la dirección y la entrega de fuerza a las ruedas. La meta es asegurar que el comportamiento en carretera conserve la personalidad de conducción de la marca del óvalo.
El planteamiento técnico del todocamino se inspira en el legado de competición de la firma, tomando como referencias dinámicas a modelos históricos como el Escort, el RS200 y el Sierra Cosworth. Asimismo, la arquitectura permitirá albergar esquemas de tracción delantera o integral multienergía, manteniendo un centro de gravedad bajo gracias a la ubicación inferior del paquete de energía, y convivirá en fábrica con las versiones híbridas del Ford Kuga.
Reparto industrial y despliegue comercial en el continente
El plan industrial acordado entre ambos fabricantes no se limitará a la fabricación del modelo de Ford. Las líneas de montaje de Valencia también asumirán el ensamblaje de dos modelos todocamino puramente eléctricos bajo la marca Geely a partir de 2028, facilitando la expansión del grupo chino en los concesionarios europeos. Esta sinergia industrial garantiza una optimización de costes y aporta estabilidad laboral a las instalaciones de Almussafes. Al apoyarse en la plataforma modular GEA, Ford refuerza su calendario de lanzamientos electrificados de cara a 2029 asegurando una identidad de conducción adaptada a los estándares europeos.