No es la autonomía: este es el verdadero motivo por el que muchos aún no compran un coche eléctrico

Un estudio revela que el coche eléctrico despierta más interés en los municipios pequeños que en las grandes ciudades y también entre quienes recorren más kilómetros.

compra coche eléctrico
Hay lugares comunes respecto al coche eléctrico que este informe desmiente.
01/08/2026 10:00
Actualizado a 01/08/2026 10:00
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La transición hacia los coches eléctricos avanza, pero no al ritmo que se esperaba ni de la forma en que se creía que iba a ser. El segundo Observatorio de Movilidad elaborado por Yoyomove señala que el problema no es la falta de interés de los conductores ni la tecnología en sí, si no en la incertidumbre que rodea la compra de un vehículo de baterías. El coste, la previsibilidad del gasto y las condiciones de uso pesan más que el propio vehículo a la hora de decidir el cambio.

El informe concluye que existe una demanda real de electrificación, aunque todavía condicionada por diferentes barreras económicas y prácticas. Casi tres de cada diez conductores afirman estar valorando activamente la compra de un vehículo eléctrico y otro 42 % se muestra abierto a la posibilidad, pero únicamente un 30,4 % considera que está preparado para dar el paso. Esa distancia entre el interés y la compra explica que, cuando se pregunta por el próximo coche, el híbrido siga siendo la opción preferida, con un 35 % de las respuestas, frente al 9 % que optaría directamente por un modelo completamente eléctrico.

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La Generación X aparece es la más preparada para afrontar la transición.

El híbrido como tecnología intermedia

El híbrido se consolida así como la vía de transición elegida por buena parte de los conductores, más de tres cuartas partes de los encuestados consideran que esta tecnología ofrece mayor tranquilidad que un vehículo exclusivamente eléctrico y un 44 % la identifica como el paso intermedio más lógico antes de abandonar definitivamente los motores de combustión.

Uno de los resultados más llamativos del informe desmonta otro de los lugares comunes asociados a la movilidad eléctrica: la idea de que las grandes ciudades son el entorno natural para este tipo de vehículos. Aunque el 74 % de los participantes sigue vinculando el coche eléctrico al ámbito urbano, la realidad de las infraestructuras domésticas apunta en sentido contrario. Solo un 32 % de quienes viven en grandes ciudades dispone de un punto de recarga en casa, mientras que esa posibilidad sube al 59 % de los residentes en municipios pequeños. Esa diferencia tiene un reflejo directo en la intención de compra: la predisposición a elegir un vehículo eléctrico o electrificado llega al 62 % en las localidades de menor tamaño, frente al 42 % registrado en las grandes urbes.

Percepciones equivocadas

El estudio también cuestiona bastantes lugares comunes que parecen estar equivocados. Por ejemplo, frente a la idea de que el vehículo eléctrico solo resulta adecuado para trayectos cortos, el informe revela que el 35 % de los conductores que superan los 30.000 kilómetros anuales elegiría un coche completamente eléctrico, casi el doble que entre quienes no alcanzan los 10.000 kilómetros al año.

Además, la autonomía continúa apareciendo como una de las principales preocupaciones de los consumidores, pero el análisis sugiere que se trata más de una barrera psicológica que de una limitación real. Dos de cada tres encuestados consideran necesario disponer de al menos 450 kilómetros de autonomía para sentirse tranquilos. Sin embargo, la mitad de ellos recorre menos de 40 kilómetros diarios.

El grado de información sobre esta tecnología también influye de forma significativa en la intención de compra, puesto que entre quienes consideran que conocen bien el funcionamiento del coche eléctrico, la intención de adoptarlo alcanza el 64%, frente al 43% registrado entre quienes reconocen tener un conocimiento limitado. La edad también marca diferencias, ya que la Generación X aparece es la más preparada para afrontar la transición, mientras que los millennials encuentran un obstáculo añadido en la falta de acceso a puntos de recarga y los baby boomers muestran una preferencia más clara por el híbrido.