En Galicia, aunque llevaba instalada la baliza V-16 obligatoria en su vehículo, un conductor fue multado con 200 euros por la Guardia Civil en Galicia.
La sanción no se debió a la nueva normativa que sustituye el triángulo por la baliza, sino a la falta de otro elemento obligatorio para poder abandonar el vehículo con seguridad en caso de avería o accidente, según confirman diversas crónicas sobre el hecho y la regulación vigente.

La baliza es obligatoria, pero no olvidemos este otro elemento
La baliza V-16 es un dispositivo luminoso de preseñalización que sustituye desde 2026 a los tradicionales triángulos de emergencia y está concebida para mejorar la seguridad de los ocupantes en caso de inmovilización del vehículo en la carretera.
El aparato, que debe estar homologado, geolocalizado y conectado a la plataforma DGT 3.0, emite una señal visible en 360 grados desde la parte superior del coche y transmite la ubicación del incidente a otros usuarios de la vía y a los sistemas de gestión del tráfico.
La Guardia Civil multa con 80 € al conductor de un coche que no lleva la baliza. Pero, según el Reglamento General de Circulación, la sanción pasa a 200 € si el coche se detiene, queda inmovilizado, no se señaliza adecuadamente la incidencia y no se coloca la baliza. Se considera que el conductor no ha adoptado todas las medidas necesarias para proteger la seguridad del resto de usuarios de la vía.
El caso que ha trascendido se produjo cuando el conductor, tras sufrir una avería, colocó correctamente la baliza V16, pero no disponía de un chaleco reflectante obligatorio para cuando se abandona el vehículo en vías interurbanas. Aunque muchos automovilistas han interpretado que disponer de la baliza sustituye o elimina la obligación del resto del equipamiento tradicional, el Reglamento exige que los conductores y ocupantes usen un chaleco de alta visibilidad siempre que salgan del coche y se encuentren en el arcén o la calzada, precisamente para incrementar su visibilidad frente a otros usuarios de la vía.
Las autoridades de tráfico recuerdan que la implantación de la baliza V16 con conectividad no pretende sustituir el resto de elementos de seguridad personales, sino complementarlos. La lógica es que, si bien la tecnología evita el riesgo de tener que caminar por la carretera para señalizar un vehículo detenido, la presencia de un chaleco reflectante sigue siendo indispensable cuando el conductor debe moverse fuera del habitáculo.
El Ministerio del Interior y la Dirección General de Tráfico (DGT) establecieron desde el 1 de enero de 2026 la baliza V16 como único medio legal de preseñalización para vehículos averiados o accidentados en la vía, sustituyendo así a los triángulos tradicionales que, por razones de seguridad, quedaron fuera de la normativa al hacer necesario abandonar el coche para colocarlos.
Pese a que inicialmente se anunció un periodo de adaptación “razonable” durante el cual no se impondrían sanciones a quienes aún no dispusieran del dispositivo o de sus elementos complementarios, las recientes declaraciones de Pere Navarro, Director de la DGT han dejado claro que la aplicación de sanciones ya está activa y que los agentes deben cumplir la ley tal como está redactada.

En este sentido, la Guardia Civil ha comenzado a denunciar a conductores que no llevan la baliza homologada o que no cumplen con las obligaciones de señalización dentro de un contexto en el que la protección de la seguridad vial es prioritaria.
La baliza V16 debe estar homologado por laboratorios oficiales como IDIADA o LCOE, con conectividad activa que permite enviar la posición del vehículo a la plataforma digital de la DGT en tiempo real y sin intervención del conductor. Su uso, obligatorio para turismos, furgonetas, autobuses y camiones matriculados en España, debe combinarse con otras medidas de seguridad básicas para evitar sanciones suplementarias.
El caso gallego ha servido de advertencia a muchos conductores que pueden estar incurriendo en infracciones por no cumplir al mismo tiempo con los demás requisitos de seguridad, como chalecos reflectantes o la colocación adecuada de la baliza sin salir expuestos en la calzada. La sanción de 200 € en este contexto no implica pérdida de puntos, pero recalca con dureza la importancia de entender la normativa en su conjunto, y no solo su componente tecnológico.