Mercedes ha conseguido hacer de un vehículo industrial transformado un coche de éxito. La Clase V es hoy, y desde hace más de una década, la máxima expresión del confort y el lujo asociado al transporte premium de pasajeros y para las familias. Sin embargo, la Clase V está abocada a su desaparición. Antes o después, más tarde que pronto, Mercedes dejará de fabricar su popular monovolumen de combustión en favor de una nueva generación de modelos eléctricos. Ese primer paso acaba de darlo con el lanzamiento del Mercedes VLE, anteriormente conocido como Mercedes EQV.
En Alemania tienen muy claro que todavía no pueden desprenderse del Clase V, pero eso no significa que no haya novedades. Todas ellas se centrarán en la variante 100% eléctrica, el primer modelo de la casa en estrenar la plataforma VAN.EA. Una estructura eléctrica de última generación que ofrece las cualidades y la tecnología de cualquier coche eléctrico en un formato más grande y polivalente. La VLE, al igual que el resto de unidades de la familia Clase V seguirá fabricándose en Vitoria, siendo el coche de producción en serie más caro de origen español.

Nuevo diseño y un interior de verdadero lujo
Aunque la Clase V nació para impulsar a las familias más numerosas, con el paso del tiempo ha acabado convertida en el mejor vehículo de representación que existe. Esa filosofía se extiende ahora al Mercedes VLE. A pesar de sus nada discretas proporciones: 5,309 metros de largo, 2 metros de ancho (sin retrovisores) y 1,916 metros de alto, el diseño juega un papel fundamental. Mercedes adopta su nueva filosofía de diseño en el más grande de sus turismos. El mismo estilo que anteriormente hemos conocido en el Mercedes CLA y en el Mercedes GLC eléctrico.
Una vez más la forma se adapta a la función, aunque los diseñadores alemanes optan por recursos estéticos significativos como la caída del cristal trasero o el perfilado luminoso de la trasera. En la delantera se presenta la ya habitual parrilla carenada e iluminada. Los detalles cromados elevan la sensación premium, sin olvidar el legado de la casa con la estrella al frente. Mercedes propone diferentes niveles de acabados y equipamiento. Desde unidades más básicas, aunque completamente equipadas, a verdaderas unidades que ofrecen todo tipo de comodidades.
Saltando al interior descubrimos un habitáculo perfectamente presentado. Sus ya habituales 3 filas de pasajeros, convertibles en 2 con 2 asientos tipo business, disfrutan de recursos de última tecnología, incluyendo tres paneles en el salpicadero y una gran pantalla de 31,3 pulgadas para el entretenimiento de los ocupantes posteriores. Todo ello rematado con los mejores materiales de la casa y el siempre buen hacer de los trabajadores de la planta vasca. No faltan los muchos ayudantes a la conducción con un nivel 2++ de autonomía.

Más de 700 kilómetros de autonomía homologada
Como ya se había adelantado, la plataforma VAN.EA es capaz de admitir diferentes soluciones de baterías. La oferta básica estará conformada (en 2027) por una pila LFP con 80 kWh de capacidad capaz de entregar 530 kilómetros de autonomía (WLTP). Las primeras unidades que llegarán al mercado a la vuelta del verano lo harán con una gran batería de litio con 115 kWh de capacidad que ofrece, según datos oficiales, más de 700 kilómetros de alcance (WLTP). La VLE es capaz de recuperar del 10% al 80% de la capacidad de su batería en apenas 22 minutos. Lo que se traduce en 355 kilómetros de autonomía recuperada en 15 minutos de conexión.
Las baterías alimentan configuraciones mecánicas con uno o dos motores. Mercedes estrenará la VLE en su variante 300 con un único motor de 272 caballos (asociado a la batería de 115 kWh). El año que viene ofrecerá una versión de mator rendimiento, bautizada como VLE 400 4MATIC con motor dual y 409 caballos de potencia que será capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 6,5 segundos. La gama de 2027 se completará con una unidad de acceso, con la batería LFP, cuyo rendimiento todavía no ha sido comunicado.

Plazos de entrega y precios
El lanzamiento oficial pone en marcha la cuenta atrás para su llegada a los concesionarios. Mercedes espera poder matricular las primeras unidades durante el verano o justo después de las vacaciones. Los primeros ejemplares fabricados en Vitoria se irán a Alemania. En España habrá que esperar algunos meses más. En cuanto a precios, sus características, acabados y tecnología incitan a pensar en precios poco populares. La tarifa básica debería situarse por encima de los 70.000 euros, pudiendo, las versiones más completas, superar la barrera de los 120.000 euros.