Tras unos meses complicados, BYD vuelve a tomar impulso. El gigante asiático ha movido ficha en el segmento de lujo con la publicación de las imágenes oficiales de su próximo buque insignia, un sedán de representación que se posiciona como el hermano de carrocería baja del imponente SUV Great Tang. Los datos revelados por la división comercial de la gama Dynasty confirman que estamos ante un vehículo de proporciones generosas, caracterizado por una carrocería notablemente alargada y una distancia entre ejes extendida para garantizar el máximo espacio y confort de marcha.
Este movimiento busca reforzar la presencia de la marca en la parte más alta del mercado, una categoría sumamente exigente donde ya compite con otras marcas como Denza. Con un lanzamiento comercial programado para el tercer trimestre de este mismo año, el BYD Great Han asume la responsabilidad de mejorar el rendimiento comercial de la firma en este nicho, donde otros modelos de la gama como el Han L han experimentado dificultades recientes, registrando poco más de 1.000 unidades vendidas en abril, lo que supuso una severa caída interanual del 69,5%.
Silueta aerodinámica y robustez estructural

La arquitectura exterior del modelo destaca por una silueta de tipo tres volúmenes tan fluida como clásica, donde la línea del techo inicia un suave descenso justo a partir del pilar B para optimizar el flujo aerodinámico. En la sección delantera, el vehículo comparte ADN estético con Denza Z9, el primer modelo de la compañía premium en estar a la venta en Europa, salvo por la moldura horizontal que conecta los grupos ópticos principales cruzando todo el borde delantero del capó.
La zona posterior cuenta con un conjunto de luces LED que recorre todo el ancho del vehículo, un recurso que enfatiza la anchura del conjunto y su aplomo sobre el asfalto. Asimismo, el diseño del paragolpes trasero adopta formas específicas para diferenciarse claramente de las berlinas de menor tamaño de la marca. BYD todavía no ha proporcionado medidas concretas, pero todo apunta a que el Great Han superará fácilmente la barrera de los 5 metros de largo. BYD espera situarlo como alternativa a modelos europeos como el Mercedes Clase S.
Una gama mecánica con autonomías de récord

En el apartado técnico y de propulsión, el fabricante prepara una oferta mecánica polivalente apoyada, como siempre en BYD, por estructuras híbridas o 100% eléctricas. Los clientes podrán optar por variantes híbridas enchufables o por configuraciones impulsadas exclusivamente por baterías. Las versiones eléctricas puras se beneficiarán directamente de las baterías Blade de segunda generación desarrolladas por la propia marca, un avance fundamental en términos de densidad energética y rendimiento térmico.
La gama inicial estructurada para este modelo contempla dos configuraciones principales de tracción y autonomía:
- Versión Flagship Edition: Equipada con un sistema de tracción total, sensor LiDAR periférico y una autonomía homologada de 880 kilómetros por carga (CLTC).
- Versión Exclusive Edition: Asociada a un sistema de propulsión trasera, sensor LiDAR y una autonomía máxima capaz de alcanzar los 1.008 kilómetros (CLTC).
Carga ultrarrápida a nivel de megavatio
Más allá de la capacidad de almacenamiento de sus celdas, el verdadero punto de inflexión mecánico del modelo radica en su compatibilidad con la tecnología de carga rápida de nivel megavatio. Este sistema de alta tensión permite absorber potencias de carga extraordinariamente elevadas. Según la ficha técnica de BYD, las baterías Blade de segunda generación equipadas con los nuevos sistemas de carga ultrarrápida podrán recuperar del 10% al 97% de la capacidad de la batería en apenas 9 minutos. Por el momento, BYD no ha comunicado cuándo llegarán sus nuevas unidades a Europa. Los de Shenzhen se centran ahora mismo en cumplir con el alto volumen de ventas conseguido por la gama más alta de la casa. El BYD Great Tang registró 60.000 pedidos en sus primeras 24 horas de vida.