La Dirección General de Tráfico (DGT) ha insistido esta semana en que la nueva baliza luminoso-conectada V16, obligatoria en España desde el 1 de enero de 2026, debe ser colocada siempre que un vehículo sufra una avería o un incidente en carretera y que no hacerlo expone al conductor a una denuncia y multa.
Así lo ha afirmado Pere Navarro, director de la DGT, durante la jornada Innovación Urbana, Movilidad Sostenible y Smart Cities en Madrid, subrayando que se trata de una obligación legal y no de una simple recomendación.

¿Qué establece la normativa?
La baliza V16 sustituye desde principios de año a los tradicionales triángulos de preseñalización de emergencia que hasta 2025 se utilizaban para indicar averías o accidentes en vías. Esta luz luminosa, que se coloca en el techo del vehículo, emite destellos visibles a gran distancia y está diseñada para aumentar la visibilidad del vehículo inmovilizado sin que el conductor tenga que descender al arcén, un factor que autoridades y expertos consideran crítico para reducir atropellos y siniestros en situaciones de emergencia vial.
Según la normativa vigente, todos los vehículos que circulan por carreteras españolas deben llevar una baliza V16 homologada y conectada a la plataforma DGT 3.0. La obligatoriedad se aplica a coches particulares, vehículos comerciales ligeros y otros automóviles que transitan por vías interurbanas. No llevar el dispositivo o portar uno que no cumpla los requisitos técnicos oficiales se considera una falta leve con sanción de 80 euros. Este importe es el mismo que se imponía hasta ahora por no llevar triángulos de emergencia.
La DGT ha retirado la homologación de varios modelos de balizas V16 en las últimas semanas, no por fallos de funcionamiento, sino por cuestiones administrativas de renovación de licencias de fabricantes, lo que ha generado confusión entre consumidores y conductores que han adquirido dispositivos que ya no figuran en el listado oficial.
Navarro ha subrayado que la obligación de usar la baliza ya está en vigor desde el 1 de enero y que, si un conductor se detiene por avería o incidente y no coloca la V16, agentes de tráfico y fuerzas de seguridad vial “te van a denunciar”, porque la ley así lo exige. No se trata de una intención futura: la norma ya está plenamente aplicable, con multas que se ejecutan conforme a la catalogación de falta leve.
Estas declaraciones contrastan con algunos anuncios previos del Gobierno, que hablaban de un periodo de adaptación o de tolerancia, en el que no se multaría inmediatamente a quienes aún no tuvieran la baliza en su vehículo pese a la obligatoriedad desde enero. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, había indicado que la Guardia Civil y el resto de policías de tráfico actuarían con flexibilidad en un periodo “razonable”, priorizando la concienciación de los conductores sobre la nueva obligación antes que la imposición de sanciones.
Sin embargo, desde la DGT se recalca ahora que ese tiempo de convivencia “razonable” ya ha transcurrido o está remitiendo, y que las denuncias ya pueden ser formuladas oficialmente si no se coloca la baliza tras una parada por avería o accidente.

La implantación de la baliza V16 como elemento obligatorio responde a un objetivo de seguridad vial. La DGT estima que evitar que los conductores bajen de sus coches para colocar señalización física en el arcén puede reducir atropellos y accidentes. En 2025, al menos 103 personas fallecieron en España atropelladas mientras colocaban señalización tras una parada por avería o incidente en carretera, según datos citados por las autoridades.
La nueva baliza, además de emitir luz visible a distancia, se conecta con la plataforma digital DGT 3.0 cuando se activa, transmitiendo la ubicación del vehículo inmovilizado a otros usuarios a través de servicios de navegación y sistemas conectados. Esto no solo incrementa la advertencia visual tradicional, sino que permite a otros conductores recibir anticipadamente la alerta de una detención en la vía.