El próximo 10 de marzo Renault dará todos los detalles de su plan para los próximos años, ‘FutuREady’, con el que quiere evitar caer en una etapa valle tras el éxito cosechado con Renaulution. Francois Provost ha dado las principales pinceladas de lo que está por venir, destacando el objetivo de superar a Toyota.
El CEO de la compañía francesa tiene claro que su apuesta eléctrica sigue siendo clave, pero que en el medio plazo es necesario echar el resto en materia de híbridos, ya que es lo que puede llevar a la compañía al siguiente nivel.

Los híbridos pueden ser lo que necesiten los clientes
“Los superhíbridos pueden ayudar a las personas a adentrarse en el mundo eléctrico con menos ansiedad, con coches que tienen, por ejemplo, una autonomía de 800 kilómetros en carretera. Incluso si no encuentran un punto de carga, pueden seguir conduciendo”, explica. Es un razonamiento lógico y bastante razonable. Aunque el crecimiento de sus EV en Europa en 2025 fue sobresaliente, en muchas regiones del continente muchos conductores todavía no están preparados o no quieren dar el salto a los modelos de baterías.
Además, la marca no parte desde cero en este campo: “Tenemos una plataforma híbrida para el Clio y el Captur. Mi intención es invertir en esta plataforma: hemos priorizado el Horse para mejorar la eficiencia y el coste de nuestros híbridos”. Seguir ese camino es con un claro objetivo en mente, que además es muy ambicioso: convertirse en “el líder europeo en coches híbridos pequeños y medianos”, lo que implica desbancar a quien hasta ahora es el rey de ese mercado, Toyota.
El jefe de diseño, Laurens van den Acker, que también habló con Auto Express, tiene claro que quien les dirige sabe lo que hace: “El CEO sabe que [el producto] es lo que nos ha salvado el pellejo en los últimos años, y lo han nombrado porque quiere continuar con esta dinámica. Esto es fundamental, ya que puede diluirse muy rápidamente”
Rapidez y crecimiento, claves en el futuro
Provost sabe cuál es uno de los puntos que más necesitan trabajar en Renault: “Tenemos que reforzar nuestra agilidad. Este es uno de nuestros activos principales hoy en día. El plazo de desarrollo [del Twingo] fue de 21 meses: no creo que un fabricante no chino sea capaz de eso, y este es un coche producido en Europa que se adapta a este mercado”.

Sin embargo, aunque admite que sabe cuál es el camino a seguir, también tiene claro que “el problema no es qué tenemos que hacer, sino cómo cambiamos la mentalidad de nuestros ingenieros y de la organización para que se desarrollen tan rápido como nuestros competidores chinos”. Implica una transformación integral para poder seguir el ritmo a todas las marcas que llegan desde China, pero que es más fácil decir que hacer realidad.
También ha dado pistas de que toca mirar fuera de Europa para seguir creciendo: “Además del segundo ciclo de automóviles europeos, tendremos una ofensiva [de productos] fuera de Europa, centrándonos en un número limitado de prioridades: primero es Sudamérica, segundo es India”.
El jefe de diseño, van den Acker, admite que repetir el éxito conseguido hasta ahora con el Renaulution de Luca de Meo puede parecer difícil, pero tiene confianza en quien les dirige actualmente: “Es como cuando Jürgen Klopp dejó el Liverpool; todos pensaron que se desmoronaría. Contrataron a un entrenador que lo hizo a su manera, y volvieron a ser campeones al año siguiente”.
