Ya hay casi 53.000 puntos de recarga, creciendo sobre todo los de 50 a 150 kW de potencia, pero con un inconveniente que complica los viajes largos

La red de estaciones de carga de coches eléctricos en España no deja de crecer, pero no lo hace donde más debería.

cargadores
Falta aumentar el número de cargadores ultrarrápidos.
06/03/2026 17:00
Actualizado a 06/03/2026 17:00

La red de infraestructura de recarga pública para vehículos eléctricos en España continúa creciendo y se acerca ya a la barrera de los 53.000 puntos operativos, un nuevo hito para la infraestructura, pero que todavía oculta un escollo importante, especialmente para quienes quieran afrontar un viaje largo a bordo de un vehículo de baterías.

Según los últimos datos difundidos por AEDIVE, la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica, el país contaba con 52.985 puntos de recarga de acceso público operativos a 1 de marzo de 2026, una cifra que refleja un incremento del 5,97 % respecto al volumen registrado el 31 de diciembre de 2025.

BYD Cargador Ultrarrápido
BYD acaba de presentar un cargador ultrarrápido.

Más cargadores, pero no de la potencia idónea

El avance confirma la expansión progresiva de la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento del parque de vehículos electrificados. Sin embargo, el reparto de los nuevos puntos deja claro uno de los desafíos que hay que enfrentar: el despliegue se concentra especialmente en los cargadores de potencia media y alta, mientras que la disponibilidad de infraestructuras ultrarrápidas continúa siendo más limitada.

Durante los últimos meses se ha producido un incremento notable en la instalación de estaciones de recarga de mayor potencia. Los puntos ultrarrápidos de más de 350 kW han registrado el crecimiento más intenso, con un aumento del 13,75 %, mientras que los cargadores de entre 150 y 350 kW han crecido un 5,82 %. Por su parte, las estaciones de recarga rápida, de entre 50 y 150 kW, han experimentado una subida del 10,12 % en el mismo periodo.

Hablamos de porcentajes, por lo que, aunque las estaciones ultrarrápidas tengan el mayor aumento, es algo que se debe simplemente a que la base existente es más pequeña, por lo que cada nueva adición tiene un peso relativo mayor. A pesar de ello, su presencia en el cómputo global es muy pequeña y es donde la infraestructura necesita enfocarse con mayor ahínco.

Y es que el segmento de 50 a 150 kW es el que concentra buena parte del crecimiento reciente de la red pública. Aunque estas potencias permiten recargar un vehículo eléctrico en tiempos relativamente competitivos, siguen situándose por debajo de la experiencia que ofrecen las estaciones ultrarrápidas. Aunque un conductor no usa este tipo de estaciones en su día a día, sí es el tipo de cargador más apropiado para viajes largos, ya que es el que tiene la capacidad de reducir al mínimo el tiempo de la parada para recargar. Es, por tanto, un área en el que todavía queda mucho camino por recorrer.

Desigualdad por regiones

En términos territoriales, la infraestructura de recarga mantiene una distribución desigual en el conjunto del país. Cataluña, Madrid y Andalucía continúan siendo las comunidades autónomas con mayor número de puntos de recarga pública instalados. Entre las tres concentran el 48 % de todas las infraestructuras operativas.

Arturo Pérez de Lucía, director general de AEDIVE, valora de manera positiva el crecimiento sostenido de los puntos de recarga de alta potencia, que “son las infraestructuras que ofrecen una experiencia de usuario similar a la combustión”, pero también indica que “ahora toca potenciar la recarga en corriente alterna, de baja potencia, en entornos urbanos y periurbanos, con el objetivo de que la movilidad eléctrica avance aún más”.